martes, 31 de enero de 2012


Mairym Cruz-Bernal responde a Bonifacio


1.      ¿Tienes alguna objeción contra el mar?
Toda la objeción del mundo, el mar es un amante engañoso, traga cuerpos y luego los escupe... Es como la belleza, todo azul, pero sabes que el azul no existe.

2.      ¿En qué partes de la Tierra crees que se podría plantar árboles de poesía?
Plantar árboles de poesía en el corazón de algunos seres humanos, de los niños... Sobre esa tierra fértil está la esperanza.

3.      ¿Es la soledad principio o fin de todo lo que existe?
La soledad es el estado natural de los seres, es principio y es fin, todo lo que comprende el centro es una ilusión, es ficción, pero, ¿habrá algo que no sea ficción?

4.      ¿Qué prefieres ser: buen escritor pero desdichado o uno mediocre o pasable pero feliz?
Me habría gustado ser una persona ordinaria, y nunca levantarme con esta piedra en la garganta como me he levantado hoy; si pudiera hacerme una lobotomía, correría ante el cirujano para hacérmela, no quiero sentir... No quise ser poeta, me obligaron mis dos manos.

5.      ¿Es la locura un ingrediente básico del verdadero genio?
Si locura es pensar y actuar con libertad, dejar indomados los demonios interiores; sí, el verdadero genio (y que tal vez no tenga conciencia de su genialidad) tiene locura en su interior.

6.      Sinceramente, ¿qué piensas de todos aquellos que te rodean y que no escriben o no se dedican a ninguna actividad artística?
Pienso, al ver a la humanidad riendo, bebiendo, comprando víveres en el supermercado, que son felices, y que no tienen nada que ver conmigo. Por eso estoy sola, en mi interior siempre estoy sola, soy una rara enredadera en medio de los árboles.

7.      ¿Has dicho la verdad cuando has mentido o mentido cuando hablabas en serio?
Soy la persona que más verdades dice con caras de mentira y que más mentiras dice con caras de verdad... pero la pregunta debe ser: ¿qué no es ficción?

8.      ¿Qué o a quién no soportas?
No me soporto a mí misma. 

9.      ¿Cuál es tu principal fobia o miedo, cuál tu principal placer o amor?
Miedo a caerme en una acera, perder el conocimiento, morir en esa esquina sin que nadie sepa quién he sido. Mi principal placer: la piel, que alguien me toque para así sentirme.

10.  Si alguien te dijera que en realidad no le gusta tu trabajo literario, del tipo que sea, aunque muchos digan lo contrario, ¿cómo te sentirías y qué le dirías?
Le diría que tenemos la misma opinión, que a mí tampoco me gusta.

11.  ¿Alguna opinión sobre los políticos y la política de tu medio?
El político es el que dice el mayor número de mentiras creídas como verdades por el mayor número de personas. Eso lo aprendí de muy temprano en mi vida. No espero nada. Soy anarquista. Solo quiero cerrar los ojos al final del día, y dormir profundamente. Un día se me dará el deseo de no despertar.

12.  ¿Por qué no has leído todos los libros que reposan en tu biblioteca? ¿Haces poda periódica de ellos?
No he leído todos los libros en mi biblioteca porque se me cansan los ojos. Siguen creciendo. Una vez cada tantos años regalo los que no deseo retener.

13.  ¿Crees que ya has llegado a escribir el libro que querías?
Cada palabra puesta al lado de otra intenta hacer sentido, es una búsqueda. No escribiré el libro que quiero porque no quiero ningún libro; sólo vivo el proceso. La publicación de un libro nuevo urge por el honor de la palabra escrita, no tiene que ver con mis objetivos. Sería suficiente que una mano estuviera en mi mano vacía e inventar desde ahí un nuevo poema.

14.  De lo anterior, ¿por qué seguir escribiendo si, en su momento, ya se dijo bien lo que se tenía que decir? ¿Por qué seguir usando las palabras?
El trabajo del poeta es nombrar lo innombrable. Si alguien cree que tiene algo que decir, debe coger el teléfono y decirlo a esa persona. El poeta no tiene nada que decir, nadie es tan importante para poseer El discurso, ni la palabra precisa. Yo no uso las palabras, las palabras me deletrean. Las palabras son seres muy difíciles.

15.  ¿Libros de cabecera, de sala, de micro, de metro, de baño?
Muchos, muchos... Rilke, siempre; Pizarnik; Borges; Rimbaud; Duras; Vallejo, omnipresente; Brodsky; Akhamatova; Marina Tsvetaeva; Pessoa; Huidobro; Octavio Paz.

16.  ¿Qué sucedería si no existieran las ostras y las uvas Malbec?
Existirían las cerezas, la caña de azúcar, el ron puertorriqueño...

17.  Si no fueras humano, ¿qué cosa concreta o abstracta te gustaría ser?
Me gustaría ser o hacer una estrella que titila, algo luminoso y lejano, existir explotando... ¿o soy eso? 

18.  ¿Has amado u odiado más de lo debido?
He amado, pero no lo suficiente (parece). No conozco la palabra odio. 

19.  ¿Piensas que el mundo sería distinto si no existiera la poesía?
 La poesía es mi paracaídas, mi chiringa. Me sube, me baja, me da aire para flotar, me da pies para volar... Pero la poesía sólo me sirve a mí, no conozco cómo podría servirle a otros, porque no estoy dentro de otros... La poesía es aquello que no se encierra en las palabras, está en el modo de caminar de un ser que no es atractivo, en los olores de la tierra, en el humor de los pájaros. Yo la veo, la siento, quisiera pensar que la escribo, pero no tengo certezas.

20.  ¿Qué prefieres: al poeta o su poesía?
La vida es siempre más importante que la literatura, pero la poesía no está encarcelada en un poema, es tan parte de la vida, como aquella persona que la escribe, o cree escribirla. Admito que, en ciertos momentos, conocer a un poeta desacredita su poesía. Prefiero siempre la vida. 

21.  Los artistas, como ellos así lo creen, sufren y gozan más intensamente que los demás mortales?
Es absurdo postular esta pregunta. No recuerdo haber sido nadie más, solo me conozco brevemente a mí misma, y sé que vivir es un acto doloroso. Cuando amo, amo; cuando sufro, sufro. Para responder a esta pregunta necesito la comparativa, y nunca he estado dentro de nadie, no recuerdo ser otra.

22.  ¿Algún problema con el suicidio?
Ninguno. Es un short-cut. 

23.  ¿Qué tanto de lo que crees que proyectas en los demás consideras cierto en ti?
Soy este ser errante, obtuso, raro e incongruente. Soy antisocial, insoportable, neurótica, imitadora de otra que se proyecta; espero, para ser amada. No escribiría una carta de recomendación de mí misma. Sin embargo, tengo ternura en las manos, ganas de tocar y dar, y sé cantar al oído, y sé bailar en medio del murmullo. Estas cosas sé, pero tampoco estas cosas me han servido.

24.  ¿Cuál ha sido tu déjà vu más persistente?
Lo he olvidado. Acabo de llegar. Nunca he estado aquí.

25.  Si hoy a la medianoche fuera el fin del mundo, ¿exactamente qué es lo que harías?
Tengo dos hijos y están lejos de mí. Soy todavía joven y sin embargo no creo en la utopía del amor. Nadie me ha mostrado tener ojos para mirarme. Si supiera que esta noche es Mi Fin del Mundo, me iría al mar, dejaría que el sol penetrara en mi piel, llevaría una manta para cuando llegara la noche, y ahí me quedaría, sola, esperando mi última respiración. Vine a la tierra. No quiero molestar a nadie, y menos a la gente acostumbrada a ser feliz. Quizás alguien me amó, pero de eso hace mucho, y no supe darme cuenta. Sólo el amor redime, hay quienes no tenemos redención. Con la tibieza de la arena, se esfumará mi piel esa última noche de mi exilio. 

MAIRYM CRUZ-BERNAL, poeta de Puerto Rico

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