lunes, 27 de febrero de 2012


Denisse Vega responde a Bonifacio


1.                 ¿Tienes alguna objeción contra el mar?
Por el contrario, tengo todas las defensas y refugios que no encuentro en la humanidad.

2.                 ¿En qué partes de la Tierra crees que se podría plantar árboles de poesía?
Creo que en todas partes hay semillas de poesía, el asunto es cultivarlas para que sean árboles de esplendor.

3.                 ¿Es la soledad principio o fin de todo lo que existe?
No me atrevo a opinar respecto a “todo”; al parecer somos una milésima de lo que existe. En cuanto a lo humano, creo que es ambas cosas, aunque en el devenir de la vida hallemos correspondencias, venimos y nos vamos solos.

4.                 ¿Qué prefieres ser: buen escritor pero desdichado o uno mediocre o pasable pero feliz?
En cuanto a la escritura, prefiero un buen poema, y escribiendo buenos poemas jamás me sentiría desdichada con lo que hago. Por lo demás, la desdicha como la felicidad son parte inexorable y aleccionadora de la vida, ninguna de ellas me es deleznable. No repudio la desdicha, lo cual no quiere decir que la busque, sino que cuando llega me gusta estudiarla porque es también parte de mi humanidad. No somos máquinas de felicidad, ni siquiera el pequeño David era feliz siendo un meca fabricado para amar en “I.A.”… Hay maravilla también en la desdicha; si no, que lo atestigüen tantos poemas sobre temas “desdichados”, o la mayoría de las canciones de Cohen. Recuerdo el final del poema “Abraza la oscuridad” de Bukowski: “permanece/ angustiado/ deslízate”. Incluso creo que la desdicha nos llega a enseñar más que la felicidad, y ésta a su vez puede llegar a ser, algunas veces, una especie de premio al final de la comprensión de nuestra desdicha, una especie de paz, aunque no total, nada es total.

5.                 ¿Es la locura un ingrediente básico del verdadero genio?
Definitivamente. Creo que un genio tiene una visión trasversalmente diferente al de la mente ordinaria, un elemento extraordinario. En ese sentido, creo más bien que la ruptura es el ingrediente básico de todo genio. En cuanto a la locura no la creo una regla, hay casos y casos, desde los que “tocados” han hecho cosas interesantes hasta los que la han padecido como consecuencia de perseguir el resplandor de ese genio.

6.                 Sinceramente, ¿qué piensas de todos aquellos que te rodean y que no escriben o no se dedican a ninguna actividad artística?
No veo algo negativo en ello, se puede no ser artista estrictamente hablando, pero se puede vivir en arte, apreciar el arte. No creo que la poesía sea exclusividad de los poetas, el acto poético nos puede ser común. Ahora, intuyendo que tu pregunta va más allá de ello abarcando a aquellas personas que ni siquiera aprecian el arte, pienso que no se les ha dado la oportunidad debida; me es impensable que exista persona alguna que no sienta siquiera una ligera conmoción por una buena melodía, una pintura, algún verso que toque su vida, y de ser así -aunque hasta el sanguinario de Hitler se solazaba escuchando las “Valquirias”-, me entristecería que esa persona haya ‘renunciado’, por decirlo de algún modo, a su naturaleza humana que es la de sentir y percibir la belleza.

7.                 ¿Has dicho la verdad cuando has mentido o mentido cuando hablabas en serio?
No he reparado en ello.

8.                 ¿Qué o a quién no soportas?
La falta de honestidad.

9.                 ¿Cuál es tu principal fobia o miedo, cuál tu principal placer o amor?
No tengo fobias. En cuanto a miedos, podría ser el ya no volver a sentir ese magnetismo insondable que te arroja a percibir y escribir poesía. Un placer, la música. Un amor, la belleza.

10.             Si alguien te dijera que en realidad no le gusta tu trabajo literario, del tipo que sea, aunque muchos digan lo contrario, ¿cómo te sentirías y qué le dirías?
Si la apreciación es bienintencionada, le pediría que por favor me exponga los motivos por los cuales le disgusta mi escritura; a lo mejor puede servirme para repensar lo que hago.

11.             ¿Alguna opinión sobre los políticos y la política de tu medio?
Venimos de procesos acumulados de corrupción institucionalizada que aún no superamos, y así no marcharán del todo bien las cosas. Creo que la corrupción es el principal factor disfuncional de la praxis política, porque si tenemos que la política debe ser una herramienta para armonizar los conflictos sociales, los agentes que justamente vienen a ser los políticos deben ser los más idóneos. Sin embargo, la mayoría de ellos entorpece esa tarea, ven al poder como un motín. Hemos visto lo que son hace poco en las últimas elecciones, y lo seguimos viendo con la continua revelación de sus verdaderas hojas de vida. Ahora ni siquiera hay partidos políticos, sólo alianzas o contubernios de paso por cínica conveniencia. Pero políticos de este calibre se deben mucho también al nivel del electorado y del ciudadano. Increíble que Keiko haya gozado de tanta popularidad luego de todas las atrocidades que hemos sufrido con el fujimorismo; increíble que en varias regiones se hayan reelegido autoridades que a todas luces han realizado gestiones deficientes y se encuentran procesados penalmente; indignante el haber visto a tantos jóvenes apoyando el Movadef, etc. Creo que ahí está más que todo el punto, que el ejercicio crítico y cooperador sea nuestro hábito, y no esperemos a dar manotazos de ahogado cuando se nos presente un severo cuadro como el del que por poco nos “libramos” al estar frente a la amenaza del retorno del fujimorismo. Cultivar nuestra memoria, informarnos, participar activamente, siempre será nuestra mejor arma pacífica si queremos evitar monigotes que nos quieran comprar un voto por un electrodoméstico, o corregir a ministros que acusan de teatralización a las víctimas de crímenes de lesa humanidad durante el terrorismo.   

12.             ¿Por qué no has leído todos los libros que reposan en tu biblioteca? ¿Haces poda periódica de ellos?
Siempre me gusta tener en mi estante una sección de libros que aún no leo, que los compro porque tengo la certeza de que los leeré, que algo me conecta de antemano con ellos, pero con el que cada cual en su momento, espontáneamente, nos encontraremos de acuerdo a mis vivencias, necesidades o ánimo. No creo en la lectura como un culto vacío por el cual te tengas que vaciar toda la biblioteca, sino como un acto de complicidad estrecho con la vida misma. Y sí hago poda, cuando un libro no me llegó a colmar, por ejemplo, pasa al cuarto oscuro (risas).

13.             ¿Crees que ya has llegado a escribir el libro que querías?
Me siento muy bien con lo que he publicado; es poco, pero creo haber hecho mi esfuerzo en todos ellos y he gozado mucho escribiéndolos. Y, claro, siempre tengo libros que deseo concretar.

14.             De lo anterior, ¿por qué seguir escribiendo si, en su momento, ya se dijo bien lo que se tenía que decir? ¿Por qué seguir usando las palabras?
Por lo mismo que somos seres humanos, irrepetibles, únicos del uno del otro, siempre tendremos nuestra propia versión sobre cada cosa, y porque sumado a ello, la tarea del escritor es esencialmente creativa, y la creatividad jamás puede caer en la repetición porque apunta a la originalidad. Habrá correspondencias, resonancias, dialécticas, influencias, pero jamás repetición. Si algo se repite no merece la categoría de arte.

15.             ¿Libros de cabecera, de sala, de micro, de metro, de baño?
Hay tres libros sin los cuales no podría vivir: Los hermanos Karamazov de Dostoievski; El corazón es un cazador solitario de McCullers; y Otras voces. Otros ámbitos. de Capote; y con ellos podría irme por la sala, el micro, el baño, hasta los confines.

16.             ¿Qué sucedería si no existieran las ostras y las uvas Malbec?
Si hay algo que considero sea muy difícil de que algún día nos lleguen a faltar, son las “aguas” de todo calibre…

17.             Si no fueras humano, ¿qué cosa concreta o abstracta te gustaría ser?
El viento que recorre los óleos de Tilsa Tsuchiya con sus monstruos gentiles; o el segundo movimiento del segundo concierto para piano de Rachmanninov.

18.             ¿Has amado u odiado más de lo debido?
Creo que no he llegado a odiar. Amado sí, y creo que mientras uno lo vive nada es excesivo para el amor sino necesario.

19.             ¿Piensas que el mundo sería distinto si no existiera la poesía?
Sería matar la música, y como diría Cioran: “los ruiseñores se pondrían a eructar.”

20.             ¿Qué prefieres: al poeta o su poesía?
Si pienso en poetas como, por ejemplo, Martín Adán o J.E.Eielson, íntegros en su entrega desinteresada hacia el arte, entonces sí me agrada la idea del poeta; y, desde luego, su poesía.

21.             Los artistas, como ellos así lo creen, ¿sufren y gozan más intensamente que los demás mortales?
Creo que artistas y no artistas tenemos por lo general la misma potencialidad por el factor humano que nos une. La pérdida de alguien muy querido, por ejemplo, no creo que le sea menos lamentable a una persona que no se dedica al arte. La diferencia quizás estriba en que los artistas tienen una visión más multidimensional de las cosas, porque la fibra sensitiva es su materia prima; entonces eso les da la posibilidad de trascender una visión ordinaria o sintonizar un oído especial en el fondo de cada vivencia. Y, a su vez, en que los artistas de repente pueden estar más próximos a la plenitud de una sensación por la libertad que es su imperativo, que es estar más allá de cualquier prejuicio, censura y dogmatismo absurdos, algo que a lo mejor puede costarle mucho al no artista o al que no se ha acercado al arte y se ha dejado asimilar. Por otro lado, en cuanto a una cuestión de percepción, ciertamente el artista al suponerme una manifestación especial de humanidad, pues ha de trascender los apetitos individualistas que son los que más degusta el hombre promedio.

22.             ¿Algún problema con el suicidio?
Creo en la autonomía de la voluntad para consigo mismo. Eso sí, para sanguinarios como Hitler debió estarles, bajo no sé qué poder, proscrito el suicidio. Lo ideal es procesar a estos monstruos, y obligarlos a responsabilizarse de algún modo.

23.             ¿Qué tanto de lo que crees que proyectas en los demás consideras cierto en ti?
Tengo la impresión de que se me ve como una persona muy seria, y no es cierto, mi cara ya vino así de fábrica.

24.             ¿Cuál ha sido tu déjà vu más persistente?
En tres ocasiones me ha sucedido que me he encontrado frente a casas en las que sentía haber vivido algún tiempo ahí, y en una época lejana, pero en la realidad jamás sucedió. A una de ellas, incluso, la visualicé antes en un sueño.

25.             Si hoy a la medianoche fuera el fin del mundo, ¿exactamente qué es lo que harías?
Nunca he creído en las advertencias sobre la posibilidad del fin de este mundo; supongo que me agarraría haciendo lo que esté haciendo. Pero si tuviese, no sé por qué comprobada razón, la certeza de ello, procuraría aislarme de todo el pánico que se desataría, y entregarme a alguna acción placentera en la que seguramente intervendría la música, mi culto por excelencia. Sólo así me iría haciendo las completas paces con la vida: “nunca te comprendí del todo, hice mis esfuerzos, reconozco que no todos, así que estamos a mano…”


DENISSE VEGA FARFÁN, poeta peruana


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