miércoles, 1 de febrero de 2012


Mario Pera responde a Bonifacio


1.       ¿Tienes alguna objeción contra el mar?
No podría, y cada hombre que muere en él, lo considero una ofrenda. Mi familia (paterna) ha sido de marinos desde al menos 1650, más de nueve generaciones de marinos. Mi tatarabuelo, bisabuelo y abuelo residían en sus barcos cruzando océanos, y dos de ellos nacieron en altamar. Creo que, por el contrario, el mar puede tener alguna objeción contra mí por no seguir la tradición familiar, y no lo culpo, aunque quizá por ahora me disculpa ya que en algún momento pienso zarpar.

2.      ¿En qué partes de la Tierra crees que se podría plantar árboles de poesía?
En Rapa Nui (Isla de Pascua), llamada por los pascuenses Te pito o Te henua («el ombligo del mundo»), el lugar más alejado de los grandes continentes. La poesía no es solo arte, es aceptar el reto y tener el coraje de dejar lo «seguro», coger una chalana y salir a navegar con aparente destino a la «nada», hasta que, finalmente, resulta que esa «nada» es la tierra de la poesía y, una vez en ella, todo cobra sentido.

3.      ¿Es la soledad principio o fin de todo lo que existe?
No es ni el principio ni el fin, es el intermedio. Por eso intento aprovechar al máximo mis momentos de soledad, pues año a año escasean más.

4.      ¿Qué prefieres ser: buen escritor pero desdichado o uno mediocre o pasable pero feliz?
Ambas, pues las dos opciones me dan la posibilidad de ser un escritor, de escribir, que es una de las pocas cosas que le dan sentido a mi vida. Mediocre o pasable, depende de la vara con la que me midas, y con la que mides, serás medido.

5.      ¿Es la locura un ingrediente básico del verdadero genio?
No. Comúnmente se confunde la genialidad con la locura, pero son condiciones absolutamente distintas. No todos los locos son genios, no todos los genios son locos. Ser genio observa como requisito sine qua non el interpretar al mundo, a los seres humanos y a las circunstancias desde otro punto de vista, el personal, sin dejarse manipular por otros. De lograrlo te llaman «loco» por el miedo generalizado a romper con el molde de lo establecido para rehacerlo. El principal ingrediente del verdadero genio es ver el mundo desde una perspectiva distinta, y sobrevivir a ello.

6.      Sinceramente, ¿qué piensas de todos aquellos que te rodean y que no escriben o no se dedican a ninguna actividad artística?
No todos tienen por qué ejecutar una actividad artística. El arte es placer, no obligación. También es válido el camino alejado del arte, es solo que ellos (los que lo tomen), probablemente disfrutarán menos del caminar de los cangrejos.

7.      ¿Has dicho la verdad cuando has mentido o mentido cuando hablabas en serio?
El concepto de verdad es muy subjetivo. He dicho mentiras verdaderas y verdades mentirosas.

8.      ¿Qué o a quién no soportas?
Enumerar qué o a quiénes no soporto conllevaría escribir una lista bastante extensa. Tan amplia que sería imposible almacenarla en la memoria de este blog. Dejémoslo en dos: no soporto que al vecino se le ocurra colgar un cuadro un sábado o domingo a las 7:00 a. m., y no soporto la suerte de algunos actores porno.

9.      ¿Cuál es tu principal fobia o miedo, cuál tu principal placer o amor?
No diré mi fobia o miedo, sería dar balas a mis enemigos. Mi principal placer es, en realidad, una situación que se da de vez en cuando: consiste en ir a los supermercados de Múnich en víspera de Navidad y ver las cataratas de chocolates que caen desde tres o dos pisos y, lo mejor, todos por el precio de 1.00 €. A eso le llamo el Paraíso.

10.   Si alguien te dijera que en realidad no le gusta tu trabajo literario, del tipo que sea, aunque muchos digan lo contrario, ¿cómo te sentirías y qué le dirías?
Gracias por leer, aunque no te guste lo que lees.

11.    ¿Alguna opinión sobre los políticos y la política de tu medio?
Sí, que injustamente se ha calumniado y deshonrado a las putas diciendo que estas son las madres de los políticos, cuando no es así.

12.   ¿Por qué no has leído todos los libros que reposan en tu biblioteca? ¿Haces poda periódica de ellos?
Porque algunos me piden que no los lea por mi sanidad mental, pero que no los bote por compasión. Sin embargo, cada cierto tiempo mi compasión se desvanece e intento cambiarlos en una librería de viejo. Si el trato no llega a buen término, los abandono en cada esquina de regreso a casa, esperando que no sepan cómo retornar a mi biblioteca. Aunque algunos, increíblemente, lo hayan hecho.

13.   ¿Crees que ya has llegado a escribir el libro que querías?
Sí. El problema es que quiero muchas cosas, por tanto, pretendo escribir varios libros que quiero.

14.   De lo anterior, ¿por qué seguir escribiendo si, en su momento, ya se dijo bien lo que se tenía que decir? ¿Por qué seguir usando las palabras?
Es cierto, muy poco (casi nada) de lo que se diga, contemporáneamente, es novedoso y, menos aún, lo que yo pueda decir. Tan solo quiero seguir usando las palabras para que ellas no me usen.

15.   ¿Libros de cabecera, de sala, de micro, de metro, de baño?
Mi cama no tiene cabecera, en mi sala solo hay adornos, desde hace algunos años viajo en auto y el baño lo uso para satisfacer otras necesidades (aunque algunos libros quizá se entiendan mejor leyéndolos sentado sobre el inodoro). Mis libros son de biblioteca y, por ahora, vuelvo a dos siempre: Personae de Pound y Obras completas de Vallejo.

16.   ¿Qué sucedería si no existieran las ostras y las uvas Malbec?
Si no existieran las primeras, no existirían las perlas; y si no existieran las segundas, Francia solo sería famosa por sus mujeres y sus escritores, y cómo no, el PBI chileno bajaría enormemente.

17.   Si no fueras humano, ¿qué cosa concreta o abstracta te gustaría ser?
Una ola de tsunami.

18.   ¿Has amado u odiado más de lo debido?
Al contrario, cada vez me confirmo a mí mismo que he amado y he odiado menos de lo debido. Siempre se puede (y tal vez debe) amar u odiar un poco más.

19.   ¿Piensas que el mundo sería distinto si no existiera la poesía?
¿Piensan que el mundo sería distinto sin la música, sin la pintura o sin el teatro? El mundo sería distinto solo si no existieran el aire, el agua o el sol, y el dinero.

20.  ¿Qué prefieres: al poeta o su poesía?
La poesía. Mucha de la poesía que me gusta es de gente que fue o es francamente despreciable en el ámbito personal. Puesto en la balanza, creo que la buena poesía justifica la vida de una sabandija, y solo por eso prefiero quedarme con la poesía y no con el poeta.

21.   ¿Los artistas, como ellos así lo creen, sufren y gozan más intensamente que los demás mortales?
No, la gran mayoría de seres humano sufrimos y gozamos de modo similar, lo digo porque también están los anedónicos. La gran diferencia consiste en que el artista es alguien que ha aprendido a canalizar la expresión de sus emociones y a exteriorizarlo a través de diversas manifestaciones artísticas, los que no lo son deben buscar la manera de «soltar» todo, por eso existen los asesinos en serie, los empleados bancarios, los árbitros de fútbol, los narradores de noticias y los presidentes de la república.

22.  ¿Algún problema con el suicidio?
Al revés, todas las soluciones con el suicidio. No soy un apologista del mismo, pero nadie me puede negar que le pone fin a muchos problemas.

23.  ¿Qué tanto de lo que crees que proyectas en los demás consideras cierto en ti?
Nada, todo es una gran burla, mía y de otros. Ni siquiera me llamo Mario Pera, esa es la gran paradoja. Desde mi nacimiento, todo ha sido y es una enorme confabulación de muchas personas para que ustedes crean que existe un sujeto con mi nombre y mi camisa que, según dicen, intenta escribir poesía y que, en realidad, no es sino un Moai virado que eternamente observa el horizonte.

24.  ¿Cuál ha sido tu déjà vu más persistente?
Que soy invitado al Primer Festival Internacional de Poesía de Lima - 2012.

25.  Si hoy a la medianoche fuera el fin del mundo, ¿exactamente qué es lo que harías?
Decirle al fin del mundo que espere un tiempito, que tengo algunos libros por publicar y que él tiene todos los años por delante para destrozar como le plazca el planeta. Yo lo apoyo.


MARIO PERA, poeta peruano

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