viernes, 31 de agosto de 2012


Rubén Quiroz responde a Bonifacio




  1. ¿Tienes alguna objeción contra el mar?
Todas. Sueño que sale de mi boca. Es paradójico porque a los peces abisales como yo el agua marítima nos atraviesa el corazón y ello debería evitar que nos ahoguemos.

  1. ¿En qué partes de la Tierra crees que se podría plantar árboles de poesía?
En las cavernas de Platón, en las orillas del Vilcanota, en la macetita que le regalaré a mi novia, en la tierrita que nos entra a los ojos.

  1. ¿Es la soledad principio o fin de todo lo que existe?
Soledad es el nombre de una vecinita que tiene bonitas pecas. También Soledad es un buen momento para hacer el amor a solas.

  1. ¿Qué prefieres ser: buen escritor pero desdichado o uno mediocre o pasable pero feliz?
Evidentemente un buen escritor desdichado.

  1. ¿Es la locura un ingrediente básico del verdadero genio?
Tuve miedo y me regresé de la locura.

  1. Sinceramente, ¿qué piensas de todos aquellos que te rodean y que no escriben o no se dedican a ninguna actividad artística?
Los veo muy felices. Ser poeta es una tortura, una interpelación permanente.

  1. ¿Has dicho la verdad cuando has mentido o mentido cuando hablabas en serio?
Qué tipo de pregunta es esa, caramba.

  1. ¿Qué o a quién no soportas?
Ufffffffff.

  1. ¿Cuál es tu principal fobia o miedo, cuál tu principal placer o amor?
Fobia: vértigo.
Amor: mi nena.

  1. Si alguien te dijera que en realidad no le gusta tu trabajo literario, del tipo que sea, aunque muchos digan lo contrario, ¿cómo te sentirías y qué le dirías?
Que tiene mucha razón.

  1. ¿Alguna opinión sobre los políticos y la política de tu medio?
Que suscribo la opinión de mi pueblo respecto a ellos.

  1. ¿Por qué no has leído todos los libros que reposan en tu biblioteca? ¿Haces poda periódica de ellos?
Ya los leí casi todos. Luego voy obsequiando los que no tienen nada más que decir.

  1. ¿Crees que ya has llegado a escribir el libro que querías?
Claro. Pero me di cuenta que lo quería era el problema.

  1. De lo anterior, ¿por qué seguir escribiendo si, en su momento, ya se dijo bien lo que se tenía que decir? ¿Por qué seguir usando las palabras?
He dejado la poesía.

  1. ¿Libros de cabecera, de sala, de micro, de metro, de baño?
Hospital, Trilce, Escupiré sobre vuestras tumbas.

  1. ¿Qué sucedería si no existieran las ostras y las uvas Malbec?
Nada.

  1. Si no fueras humano, ¿qué cosa concreta o abstracta te gustaría ser?
Viento, para acariciar a mi novia siempre; oxígeno para que respire de mí.

  1. ¿Has amado u odiado más de lo debido?
Siempre.

  1. ¿Piensas que el mundo sería distinto si no existiera la poesía?
Un poco peor.

  1. ¿Qué prefieres: al poeta o su poesía?
A su musa.

  1. Los artistas, como ellos así lo creen, ¿sufren y gozan más intensamente que los demás mortales?
Se hacen los interesantes.

  1. ¿Algún problema con el suicidio?
Espero que no me encuentre. Paro huyendo.

  1. ¿Qué tanto de lo que crees que proyectas en los demás consideras cierto en ti?
Todos tienen razón otra vez.

  1. ¿Cuál ha sido tu déjà vu más persistente?
Ella, mi amor.

  1. Si hoy a la medianoche fuera el fin del mundo, ¿exactamente qué es lo que harías?
El amor con mi chica.


RUBÉN QUIROZ ÁVILA, ex poeta peruano.

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