miércoles, 15 de agosto de 2012


Ana Arzoumanian responde a Bonifacio




1. ¿Tienes alguna objeción contra el mar?    

¿Por qué lo dices? ¿Acaso porque el estrecho de Bonifacio separa Córcega de Cerdeña? ¿Como si el mar fuera una “objeción” de tierras que podrían estar unidas? Armenia no tiene salida al mar. En otras palabras, lleva un mar en su vientre.

2. ¿En qué partes de la Tierra crees que se podría plantar árboles de poesía?            

Más en las grandes ciudades que en los confines. Ahí donde lo humano se ha convertido en pieza intercambiable. Donde el aire urbano anestesia las sensaciones. En las usinas que fabrican seres acomodados a la lógica de la fealdad. Llamo fealdad a la falta de encanto, ese milagro de la mirada de Orfeo dando sentido a lo salvaje.

3. ¿Es la soledad principio o fin de todo lo que existe?                                          

Principio y fin. El medio: ilusión. Ilusión de creer en elementos (estéticos, religiosos o materiales) que nos desmientan la soledad.

4. ¿Qué prefieres ser: buen escritor pero desdichado o uno mediocre o pasable pero feliz?                                                                                                                     

No me planteo así las cosas. No es una cosa o la otra. A veces uno puede ser feliz, otras desdichado, y no tiene que ver con lo que uno esté escribiendo o cómo escriba. Tiene que ver más con una intensidad, con algo eléctrico, íntimo, algo que desborda en uno. Eso, a veces, se convierte en escritura.

5. ¿Es la locura un ingrediente básico del verdadero genio?                                        

Si la locura es salir de ciertos órdenes, “salirse” de cierta normativa social; sí. El genio no es un ser social. Recordemos que nace de una lámpara. Y sólo aparece si se la frota…

6. Sinceramente, ¿qué piensas de todos aquellos que te rodean y que no escriben o no se dedican a ninguna actividad artística?                                                              

Dedicarse al arte, a la escritura o a otra forma artística, requiere de un ser vulnerable y fuerte a la vez; de un ser que sepa desprenderse de sí y con un alto grado de narcisismo también. No todos están dispuestos a vivir en esa zona. Otra cuestión es mi relación con aquellos que no se alimentan de lo artístico, que no son sensibles al hecho artístico; pues bien, esas personas me duelen. 

7. ¿Has dicho la verdad cuando has mentido o mentido cuando hablabas en serio?                         

...Sobre verdad y mentira en sentido extramoral… A partir de la ficción del yo se genera la ficción de la cosa permanente, estable, la sustancia; dice Nietzsche.

8. ¿Qué o a quién no soportas?                                                                                    

A los políticos cuando dan sus discursos. A la cadena nacional. A todo lo que se pretende uniforme y sin fisuras.

9. ¿Cuál es tu principal fobia o miedo, cuál tu principal placer o amor?                           

La decrepitud, la desaparición: mis miedos. De los placeres, los sensuales: el sabor, la mirada, el oído, el tacto, el movimiento.

10. Si alguien te dijera que en realidad no le gusta tu trabajo literario, del tipo que sea, aunque muchos digan lo contrario, ¿cómo te sentirías y qué le dirías?                  

Esta pregunta supone que todos me han dicho que les gusta lo que hago. Muchos son indiferentes, a otros les parece “insoportable”, a otros les resulta “demasiado” fuerte. Decía que para escribir hay que ser muy vulnerable pero muy obstinado también. Tengo las dos características en mi haber. Hago lo que el texto o la escritura o el poema me solicita y allí no negocio.

11. ¿Alguna opinión sobre los políticos y la política de tu medio?                                           

La soberbia de los políticos no les permite ver los pliegues, los dobleces, las sutilezas del mundo. Me interesa la política como aquello que constituye la polis. Todas las manifestaciones que configuran las relaciones de tal manera que hacen al tejido de una ciudad. Los políticos no me interesan en lo más mínimo porque los encuentro de una pobreza de visión producto del encandilamiento de su supuesta autoridad.

12. ¿Por qué no has leído todos los libros que reposan en tu biblioteca? ¿Haces poda periódica de ellos?                                                                                           

Porque tengo una avidez libresca, y muchas veces adquiero más libros de los que puedo leer. Los voy moviendo de sitio. Los voy mudando. Los más próximos a mí (físicamente) son los de poesía. Los más alejados, los de teoría crítica.

13. ¿Crees que ya has llegado a escribir el libro que querías?                                                 
Cada vez que escribo un libro pienso que es ése. Luego lo publico y al mes ya siento que debo buscar por otras zonas

14. De lo anterior, ¿por qué seguir escribiendo si, en su momento, ya se dijo bien lo que se tenía que decir? ¿Por qué seguir usando las palabras?                                         

Porque nunca se dice “bien” todo lo que uno tenía para decir. Porque es inabordable. De manera que volvemos a la metáfora del mar. Somos náufragos, la embarcación no atracará a puerto. 

15. ¿Libros de cabecera, de sala, de micro, de metro, de baño? No hablo de libros, hablo de autores:                                                                                           

Michaux, Beckett, Tsvietáieva, Celan, Bachmann, Herta Müller, Elytis, Peter Handke y tantos tantos

16. ¿Qué sucedería si no existieran las ostras y las uvas Malbec?                                          

Yo podría descubrirlas.

17. Si no fueras humano, ¿qué cosa concreta o abstracta te gustaría ser?                           

Seda. Un cierto brillo fresco que se desliza sobre la piel. Debajo: nada.

18. ¿Has amado u odiado más de lo debido?                                                                
¿Debido a quién?

19. ¿Piensas que el mundo sería distinto si no existiera la poesía?                         

Absolutamente.

20. ¿Qué prefieres: al poeta o su poesía?                                                                            

Prefiero la poesía. Pero la poesía es el poeta.

21. Los artistas, como ellos así lo creen, ¿sufren y gozan más intensamente que los demás mortales?                                                                                                                

No creo que sufran o gocen más. Sólo que son conscientes de ese sufrir y de ese gozo. 

22. ¿Algún problema con el suicidio?                                                                                 

Sin problemas, ¿por qué?

23. ¿Qué tanto de lo que crees que proyectas en los demás consideras cierto en ti? 

Proyecto aquello que es cierto en mí.

24. ¿Cuál ha sido tu déjà vu más persistente?                                                                              

Los amores, los he visto una y otra vez, como objetos, apariciones, una y otra vez, cada vez que el amor sucede.

25. Si hoy a la medianoche fuera el fin del mundo, ¿exactamente qué es lo que harías? 

Me acostaría abrazada a mis dos hijos. Si es que ellos quisieran. Si ellos no quisiesen, pondría música y me acostaría abrazada a mi vientre.

ANA ARZOUMANIAN, poeta y narradora argentina,

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