viernes, 17 de agosto de 2012


Cristian Gil Fuster responde a Bonifacio




  1. ¿Tienes alguna objeción contra el mar?
Ninguna. Sea en su física, oceánica forma, tan disfrutable para el goce del cuerpo, o en alguna de sus múltiples manifestaciones simbólicas, como el Poseidón griego, no hace más que despertar mi empatía, sea porque esta encarnación del mar construyó junto al gran Febo las murallas de esa Troya tan querida, sea porque creó el caballo, sea porque siempre se opuso a la omnímoda tiranía del tonante Zeus… Agregaré que el vinoso Ponto es para mí Homero, la cíclica aventura y el exilio de los héroes en negras, cóncavas naves. Navegar es preciso. 

2. ¿En qué partes de la Tierra crees que se podría plantar árboles de poesía?                                                                         

La respuesta obvia sería la Antártida, habida cuenta de la capacidad de la poesía y los poetas de medrar y prosperar aún en las condiciones más adversas, característica que sin duda han de compartir los árboles de poesía si son verdaderos y no falaces plantas impostoras. Pero de ser sincero diré que el desafío verdadero sería plantarlos en Marte, territorio infinitamente más inhóspito y al que se podría terraformar con forestas poéticas cuyas resonancias serán indudablemente inesperadas y diferentes de todo lo que conocemos por aquí.

  1. ¿Es la soledad principio o fin de todo lo que existe?
Es principio y fin, es Alfa y Omega de todo lo existente. No hay nada más solo que el instante previo al Big Bang, sin tiempo ni espacio, excepto la disolución del último átomo del Universo como triunfo final de la entropía. En una escala más banal, lo mismo aplica a nosotros.

  1. ¿Qué prefieres ser: buen escritor pero desdichado o uno mediocre o pasable pero feliz?
Si todo fuera una cuestión de preferencias, seríamos omnipotentes. No es mi caso. De miles y miles de escritores, conozco sólo unos pocos que no merecen el rótulo de mediocres: El resto usamos ingeniosos artificios para aparecer buenos. Más allá de eso, tristeza nao tem fim, felicidade sim.

  1. ¿Es la locura un ingrediente básico del verdadero genio?
Por mi preferencia por autores como Artaud o Baudelaire, me atrevería a suscribir la respuesta de modo afirmativo y categórico. Pero como de un modo u otro todos navegamos el mar de la locura y hay tan pocos genios, tendería a divagar sin llegar a puerto cierto.

  1. Sinceramente, ¿qué piensas de todos aquellos que te rodean y que no escriben o no se dedican a ninguna actividad artística?
Pienso básicamente lo mismo de quienes sí lo hacen. El hecho de no escribir o no ser artistas no los convierte en seres peores o más miserables. En mi temprana adolescencia cometí el error de idealizar a escritores y poetas, para descubrir amargamente que podían ser terribles, egoístas, desgraciados, envidiosos, mezquinos… Quizá los músicos lo sean apenas menos, por su capacidad de trabajar creativamente en conjunto, o de pasar a un segundo plano para interpretar las creaciones de otros.

  1. ¿Has dicho la verdad cuando has mentido o mentido cuando hablabas en serio?
Es la engañosa y ladina pregunta propia del silogismo dilemático o bicornuto: Si Bonifacio pone la horca como castigo por mentir  a esta respuesta, diré: ”Voy a morir en esa horca”. Si me ahorca, lo hará aunque dije la verdad, y si no lo hace, saldré indemne habiendo mentido.

  1. ¿Qué o a quién no soportas?
A la derecha en todas sus formas, al poder del dinero, al imperialismo yanqui que destruye pueblos, culturas y hasta la propia existencia humana, a la imbecilidad prepotente de los ignorantes, ufanos e inconscientes, al obscurantismo de las religiones.

  1. ¿Cuál es tu principal fobia o miedo, cuál tu principal placer o amor?
Desde que tengo hijos, y estos son aún pequeños, he descubierto temores que desconocía, no sólo por su salud, bienestar y seguridad, sino por el que no le ocurra nada a mi mujer o a mí y ellos queden desamparados a edad temprana. Mis amores y placeres son tan obvios, banales y prosaicos que no merecen ni el ser enumerados.

  1. Si alguien te dijera que en realidad no le gusta tu trabajo literario, del tipo que sea, aunque muchos digan lo contrario, ¿cómo te sentirías y qué le dirías?
Aún sufriendo la herida narcicista, le daría la razón.

  1. ¿Alguna opinión sobre los políticos y la política de tu medio?
Hay un cambio profundo en la Argentina del que se tomará conciencia andando el tiempo, creo, y es un cambio para mejor con el proyecto que nos gobierna, en sintonía con otros países de nuestra América. Por otro lado, la derecha y la burguesía siempre afilan sus armas y sus mentiras. Hay que estar alertas.

  1. ¿Por qué no has leído todos los libros que reposan en tu biblioteca? ¿Haces poda periódica de ellos?
Con una familia entera que mantener con ingresos de artista, ha disminuido mucho mi capacidad de compra de libros. He leído casi todo lo que tengo, por lo cual bajo y leo libros virtuales.

  1. ¿Crees que ya has llegado a escribir el libro que querías?
No y no sé si alguna vez lo logre.

  1. De lo anterior, ¿por qué seguir escribiendo si, en su momento, ya se dijo bien lo que se tenía que decir? ¿Por qué seguir usando las palabras?
La creación es un proceso, no algo cerrado y finito. Nunca se dirá la última palabra, se tendrá la antología o la obra definitiva, acotaré, afortunadamente.

  1. ¿Libros de cabecera, de sala, de micro, de metro, de baño?
Todo Borges, Neruda, Bukovski, P.K. Dick, Boris Vian, los poetas malditos franceses, Malraux, Cortázar, Foucault, Angel Rojas, Mallea… Comienzo a pensar en tantos y tan disímiles autores que me gustan que no voy a seguir enumerando.

  1. ¿Qué sucedería si no existieran las ostras y las uvas Malbec?
Mi vida carecería de muchos momentos placenteros. Ahora mismo, extraño las ostras. El Malbec es casi cotidiano.

  1. Si no fueras humano, ¿qué cosa concreta o abstracta te gustaría ser?
Concreto, un delfín o un águila. Abstracto, un fotón, que casi no es materia: ser pura luz que lucha para salir del núcleo del sol y vuela por la negrura del espacio hasta acariciar la piel de una mujer en una playa terrestre.

  1. ¿Has amado u odiado más de lo debido?
Quién me diría lo que es debido más que yo mismo? Siendo así, cómo saberlo?

  1. ¿Piensas que el mundo sería distinto si no existiera la poesía?
      La poesía es irreductible del mundo, como el agua o el aire.

  1. ¿Qué prefieres: al poeta o su poesía?
La poesía precede al poeta, como el huevo a la gallina. A veces quiero comer una omelette y otras un pollo a la cacerola, según el apetito que tenga.

  1. Los artistas, como ellos así lo creen, ¿sufren y gozan más intensamente que los demás mortales?
Deberían si tienen sensibilidad sincera.

  1. ¿Algún problema con el suicidio?
Norma Platt metió la cabeza en el horno. A mí me gusta preparar pizzas y bizcochuelos, pero lo más lejos que llegué es a quemarme algún dedo.

  1. ¿Qué tanto de lo que crees que proyectas en los demás consideras cierto en ti?
A veces mucho. Otras, en cambio, nada. Todo vendría a ser maya, como dicen los hindúes: ilusión.

  1. ¿Cuál ha sido tu déjà vu más persistente?
El de responder un test sin tener verdaderas razones para hacerlo.

  1. Si hoy a la medianoche fuera el fin del mundo, ¿exactamente qué es lo que harías?
Termino de dar estas respuestas y descubro que acaba de pasar la medianoche por un minuto: ya estaría muerto.


CRISTIAN GIL FUSTER, poeta y actor argentino.


Bonifacio

 

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