miércoles, 14 de noviembre de 2012


Ramón Cote responde a Bonifacio
 
 
1.                 ¿Tienes alguna objeción contra el mar?

Hasta ahora no, pero el día que una ola se lleve mi biblioteca, sí.

 2.                 ¿En qué partes de la Tierra crees que se podría plantar árboles de poesía?

Eso ya se ha hecho: en todas partes del mundo hay libros de poemas.

 3.                 ¿Es la soledad principio o fin de todo lo que existe?

Alguien dijo alguna vez que en mi principio está mi final. Y eso lo dijo estando solo.

4.                 ¿Qué prefieres ser: buen escritor pero desdichado o uno mediocre o pasable pero feliz?

Preferiría haber sido cajero de camisa blanca de manga corta del Banco Popular de Cúcuta. Pero se me dieron mal las matemáticas. Y madrugar.

5.                 ¿Es la locura un ingrediente básico del verdadero genio?

No lo creo, más bien creo que el genio es el ingrediente básico de la locura.

6.                 Sinceramente, ¿qué piensas de todos aquellos que te rodean y que no escriben o no se dedican a ninguna actividad artística?

La idea de considerar al escritor o al artista como el único que verdaderamente siente o piensa me parece aterradora, por prepotente e inútil. Y ya que estamos en el mundo de lo políticamente correcto, excluyente.

7.                 ¿Has dicho la verdad cuando has mentido o mentido cuando hablabas en serio?

Creo que el amor lo sabe bien, y Pessoa, cuando dijo que el poeta es un fingidor. Y Vargas Llosa escribió un libro sobre el tema: La verdad de las mentiras.

8.                 ¿Qué o a quién no soportas?

Todos los días me repito esa maravillosa frase de Baudelaire que está en su “Corazón al desnudo”: “Concédeme la gracia de producir algunos versos hermosos para probarme a mí mismo que no soy el último de los hombres, que no soy inferior a lo que desprecio.”

9.                 ¿Cuál es tu principal fobia o miedo, cuál tu principal placer o amor?

Por intentar saberlo uno empieza escribiendo un día y un día se da cuenta de que lo lleva haciendo ya más de treinta años.

10.             Si alguien te dijera que en realidad no le gusta tu trabajo literario, del tipo que sea, aunque muchos digan lo contrario, ¿cómo te sentirías y qué le dirías?

Que tiene toda la razón. Así se va tan tranquilo y uno queda en paz con sus difuntos.

11.             ¿Alguna opinión sobre los políticos y la política de tu medio?

Basta abrir los ojos para saber la respuesta.

12.             ¿Por qué no has leído todos los libros que reposan en tu biblioteca? ¿Haces poda periódica de ellos?

Al contrario de lo que les sucede a las personas, los libros nacen, crecen, se reproducen pero nunca mueren. Y para que esto ocurra, al final del año hago una donación de los que estoy seguro que nunca voy a leer. Quizás lo mismo les suceda a muchas personas, por eso me he encontrado en librerías de viejo algunos de mis libros. ¿Poética la justicia?

13.             ¿Crees que ya has llegado a escribir el libro que querías?

La respuesta se la dejo a mis enemigos.


14.             De lo anterior, ¿por qué seguir escribiendo si, en su momento, ya se dijo bien lo que se tenía que decir? ¿Por qué seguir usando las palabras?

Nunca se dice bien lo que se tiene que decir, y las palabras de hoy, como lo dijo el poeta de la pregunta 3, no son las mismas de ayer, aunque sigan siendo iguales las preguntas.

15.             ¿Libros de cabecera, de sala, de micro, de metro, de baño?

Las bibliotecas tienen la facultad de arrastrarse hasta el baño, esconderse debajo de los cojines. Pero existe una ley tácita de toda biblioteca: el libro que se está buscando es el libro que en ese momento desaparece.

16.             ¿Qué sucedería si no existieran las ostras y las uvas Malbec?

Nos perderíamos el gusto, el placer y la necesidad de haber leído a Neruda.

17.             Si no fueras humano, ¿qué cosa concreta o abstracta te gustaría ser?

Lo tengo clarísimo: concreta, un puente, y abstracta, Wislawa Szymborska

18.             ¿Has amado u odiado más de lo debido?

La escritura es precisamente eso: convertir la vida en más de lo debido.

19.             ¿Piensas que el mundo sería distinto si no existiera la poesía?

Sería igual, pero invivible.

20.             ¿Qué prefieres: al poeta o su poesía?

No creo que hubiera aguantado pasar un día entero con Huidobro, pero qué desdichado sería si no hubiera conocido su obra. Lo mismo me pasa con Vallejo, con Larrea, con Whitman. Por el contrario, me habría encantado estar un día entero con Brodsky, con Gil de Biedma, con Cernuda, con Juan Luis Panero (ojo, Juan Luis, no su Leopoldo María), con Jose Carlos Becerra y con Perec. Y seguir leyendo sus libros.

21.             Los artistas, como ellos así lo creen, ¿sufren y gozan más intensamente que los demás mortales?

Como dijo alguna vez el de la respuesta 3 y 14: “Señor periodista, ya creo haberle contestado esa pregunta”.

 22.             ¿Algún problema con el suicidio?

Ninguno. Hasta ahora nos llevamos bastante bien. De hecho le he escrito un poema de agradecimiento.

23.             ¿Qué tanto de lo que crees que proyectas en los demás consideras cierto en ti?

Si lo que proyecto en los demás es lo que soy, entonces puedo llegar a la conclusión de que no existo.

24.             ¿Cuál ha sido tu déjà vu más persistente?

Madrid.

25.             Si hoy a la medianoche fuera el fin del mundo, ¿exactamente qué es lo que harías?

Abrazaría a mis hijas y les pediría perdón.

 
RAMÓN COTE, poeta colombiano.

 
 

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