viernes, 29 de marzo de 2013



María Antonieta Flores responde a Bonifacio






  1. ¿Tienes alguna objeción contra el mar?

Ninguna. Quién se atreve a objetar a la naturaleza.


  1. ¿En qué partes de la Tierra crees que se podría plantar árboles de poesía?

En los rincones, en las rendijas. 


  1. ¿Es la soledad principio o fin de todo lo que existe?

No.


  1. ¿Qué prefieres ser: buen escritor pero desdichado o uno mediocre o pasable pero feliz?

Son opciones que no me interesan, ¿por qué hay que perder algo para disfrutar otra?  Un buen escritor es de alguna manera un ser feliz. Un mal escritor puede que también lo sea.


  1. ¿Es la locura un ingrediente básico del verdadero genio?

No. Eso es un mito.


  1. Sinceramente, ¿qué piensas de todos aquellos que te rodean y que no escriben o no se dedican a ninguna actividad artística?

Nada. No juzgo a la gente por sus oficios ni por sus dones, sino por su naturaleza y generosidad. No me gusta encasillar ni encasillarme.


  1. ¿Has dicho la verdad cuando has mentido o mentido cuando hablabas en serio?

Claro, quién no.


  1. ¿Qué o a quién no soportas?

No soporto muchas cosas en especial la petulancia, el engreimiento y la impostura, el culto a la personalidad, las posiciones extremas que impiden dialogar.


  1. ¿Cuál es tu principal fobia o miedo, cuál tu principal placer o amor?

Mi principal miedo, no lo sé, tengo muchos;  mi principal placer y amor, los hombres.


  1. Si alguien te dijera que en realidad no le gusta tu trabajo literario, del tipo que sea, aunque muchos digan lo contrario, ¿cómo te sentirías y qué le dirías?

Respetaría su opinión. Es ingenuo creer en las palabras de halago o de denigración como verdades absolutas. El gusto es libre, no estamos hablando de calidad. Creo que no diría nada, ¿para qué? Las veces que me ha ocurrido, solo me quedo mirando a la persona.


  1. ¿Alguna opinión sobre los políticos y la política de tu medio?

Muchas, todas negativas. Me apena.


  1. ¿Por qué no has leído todos los libros que reposan en tu biblioteca? ¿Haces poda periódica de ellos?

Porque es imposible. Una biblioteca es un deseo continuo, se va concretando, se va sosteniendo en el anhelo. Antes no, no me atrevía, atesoraba todo. Después de cumplir los cincuenta podo la biblioteca y muchas otras cosas. Camino hacia lo esencial. Ya sé que no leeré todo, ya sé que los libros deben irse como se van muchas cosas.


  1. ¿Crees que ya has llegado a escribir el libro que querías?

Nunca escribo el libro que quería. El libro me escribe a mí.


  1. De lo anterior, ¿por qué seguir escribiendo si, en su momento, ya se dijo bien lo que se tenía que decir? ¿Por qué seguir usando las palabras?

No uso las palabras, ellas me usan a mí. Seguir escribiendo es un acto de respeto por la tradición, es un homenaje al amor que siento por la poesía. Es una insistencia, tal como el amor.


  1. ¿Libros de cabecera, de sala, de micro, de metro, de baño?

No leo en transporte público ni en aeropuertos. En lugares públicos, tampoco. Cotidianamente, convivo con la inseguridad y hay que estar atento. Cuando llevo un libro para esperar en un banco o en un consultorio, siempre llevo una lima como marcalibros y para cuando el ruido asalte.


En los demás lugares, siempre un libro. El baño es un lugar privado que permite con una buena excusa estar en silencio y leer. Conozco mucha gente que ama leer en el baño o que solo la dejan leer ahí.


La lectura no está circunscrita a un lugar específico para mí, pero no ando con un libro bajo el brazo, es una costumbre sospechosa y que invita a la duda.


  1. ¿Qué sucedería si no existieran las ostras y las uvas Malbec?

Sería tan trágico como que no existiera la Pinot Grigio, la Torrontés, un buen queso curado y sus inmensas variedades, el cordero o el jamón curado o toda la tradición de los embutidos, mariscos, champiñones, aceites, nueces, frutos secos y hortalizas. La vida sería más triste al reducirse la seducción de los sabores.



  1. Si no fueras humano, ¿qué cosa concreta o abstracta te gustaría ser?

Una planta que floreara o una piedra pulida por el río. Ya soy una perra callejera.


  1. ¿Has amado u odiado más de lo debido?

Odiado, no. Es un sentimiento inútil. No me interesa explorarlo. Amado, sí…


  1. ¿Piensas que el mundo sería distinto si no existiera la poesía?

La poesía es inherente al mundo. Siempre lo ha habitado.


  1. ¿Qué prefieres: al poeta o su poesía?

El poema.


  1. Los artistas, como ellos así lo creen, ¿sufren y gozan más intensamente que los demás mortales?

No lo sé. No soy dada a generalizaciones. Es un poco pretensioso, ¿no?


  1. ¿Algún problema con el suicidio?

Sí, cuando se lo entroniza. Es una situación trágica pero no para fascinaciones.


  1. ¿Qué tanto de lo que crees que proyectas en los demás consideras cierto en ti?

¿Cómo saberlo? No me ocupo de eso en este momento de mi vida.


  1. ¿Cuál ha sido tu déjà vu más persistente?

Algo vinculado al olor de los hombres, al olor hormonal.


  1. Si hoy a la medianoche fuera el fin del mundo, ¿exactamente. qué es lo que harías?

No lo sé. La vida es muy simple. Su final debería serlo también. Cuál es el afán de celebrar un final. Quizás un buen vino, una buena pieza musical barroca, un acurrucarse, un dejarse ir. Quizás, nada. Esperar es un arte.




MARÍA ANTONIETA FLORES, poeta venezolana.

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