lunes, 1 de abril de 2013



Benjamín Valdivia responde a Bonifacio



  1. ¿Tienes alguna objeción contra el mar?
Contra el mar, al igual que contra los dioses, mantengo la más humana objeción a su grandeza.

  1. ¿En qué partes de la Tierra crees que se podría plantar árboles de poesía?
Las regiones que se han mostrado más fértiles son aquellas en las que habita gente de bien. En particular, dentro de esas regiones, se plantará con provecho en parcelas donde la gente tenga ojos imaginantes. Sin embargo, a pesar de lo exiguo, las mentes ciegas resultan más necesitadas. Algunos agricultores de esta extraña arbolería han propuesto sembrarlos en condiciones de invernadero pero distribuir los frutos según el criterio de la inopia: esforzarnos en dotar de más poesía a los más necesitados.

  1. ¿Es la soledad principio o fin de todo lo que existe?
La soledad, como la eternidad, no tiene fin ni tiene principio; y al no tenerlo, ¿cómo podría comunicarlo a algo más?

  1. ¿Qué prefieres ser: buen escritor pero desdichado o uno mediocre o pasable pero feliz?
La felicidad no tiene parangón. En la circunstancia de mi vida, prefiero seguir siendo este dichoso desconocido si la alternativa es la infelicidad. Muchas veces he pensado que Miguel de Cervantes hubiera cambiado su novela magna a cambio de no pasar cinco años en la prisión.

  1. ¿Es la locura un ingrediente básico del verdadero genio?
No sólo básico, sino un casi absoluto equivalente. Sin embargo, evocando a Breton, sepamos que todo genio es un loco, pero no al contrario.

  1. Sinceramente, ¿qué piensas de todos aquellos que te rodean y que no escriben o no se dedican a ninguna actividad artística?
¿Sinceramente? Creo que viven sus vidas como les ha parecido mejor, como les ha sido dable vivir. Si un día se sienten inquietos como para expresarse por el arte, será grato acompañarlos. Me intriga, sin embargo, qué piensan ellos de quienes vamos perdiendo la vida persiguiendo imposibles por medio del arte.

  1. ¿Has dicho la verdad cuando has mentido o mentido cuando hablabas en serio?
Siempre me ha fascinado mentir con la verdad: suplantar la evidencia real por la ficticia a fin de que se muestre lo auténtico de aquello suplantado.

  1. ¿Qué o a quién no soportas?
Esta indecisión vegetal entre enterrarme o surgir.

  1. ¿Cuál es tu principal fobia o miedo, cuál tu principal placer o amor?
Mi temor más alto es ver cómo se me diluye el tiempo y saber que no he rendido para el universo las cuentas de todas las potencialidades que me ha regalado. De modo análogo, mi principal placer es transitar por la existencia amando a mi modo cada espacio del ser.

  1. Si alguien te dijera que en realidad no le gusta tu trabajo literario, del tipo que sea, aunque muchos digan lo contrario, ¿cómo te sentirías y qué le dirías?
Me lo han dicho bastantes veces, incluso en eventos formales, en crónicas periodísticas, en cartas anónimas. Mi única respuesta ha sido, siempre, una pregunta: ¿por qué pierden la vida ocupándose de pregonar lo que les disgusta?

  1. ¿Alguna opinión sobre los políticos y la política de tu medio?
Plutarco de Queronea, en su Vida de Numa Pompilio, hace decir al biografiado que el poder es una degradación. Desde que leí esa expresión quedó claro, para mí, lo que realmente pensaba de los políticos. Me resulta incomprensible que alguien quiera gobernar sobre otros y no sólo sobre sí mismo. Pero entiendo, también, que alguien tiene que hacer el trabajo sucio a fin de que los demás podamos vivir sin ocuparnos de eso.

  1. ¿Por qué no has leído todos los libros que reposan en tu biblioteca? ¿Haces poda periódica de ellos?
Es cierto, hay unos pocos que permanecen sin leer. Las causas son innumerables. En forma recurrente he buscado deslastrarme de ellos, pero arremeten con más fuerza y se multiplican más allá de toda explicación.

  1. ¿Crees que ya has llegado a escribir el libro que querías?
Definitivamente no.

  1. De lo anterior, ¿por qué seguir escribiendo si, en su momento, ya se dijo bien lo que se tenía que decir? ¿Por qué seguir usando las palabras?
Las grandes obras son resultado de grandes dedicaciones. En Una temporada en el infierno todos ven al genial ángel terrible que ha escrito con toda su adolescencia una maravilla. Yo veo, además de eso, un Rimbaud que en la escuela versificaba a diario en latín en cinco estilos distintos para venderles las tareas a sus condiscípulos sin que el profesor lo notara. La turbia creencia de que algún día tendré el tiempo suficiente para dedicarme a la literatura me hace seguirlo intentando.

  1. ¿Libros de cabecera, de sala, de micro, de metro, de baño?
Libros de silencio, de grito, de ojos que de repente se abren demasiado, de nostalgia de haberlos terminado de leer. Y libros de cerrar de golpe y no volver a saber de ellos jamás. Y, sobre todo, el libro con el separador insertado en más o menos la mitad del total de páginas abandonado sobre la mesa de noche de quien acaba de morir.

  1. ¿Qué sucedería si no existieran las ostras y las uvas Malbec?
Otros vinos y otras viandas ocuparían el sitio superior de las cosas que nos están destinadas para disfrutar.

  1. Si no fueras humano, ¿qué cosa concreta o abstracta te gustaría ser?
El dios que puede crear a los humanos. ¿Acaso no es necesario haber estado enloquecido, en principio, para crearlos?

  1. ¿Has amado u odiado más de lo debido?
He odiado sólo hasta donde era merecido; pero me confieso culpable de haber amado muchamente de más.

  1. ¿Piensas que el mundo sería distinto si no existiera la poesía?
Si no existiera la poesía no habría necesidad de que existiera mundo, distinto o semejante.

  1. ¿Qué prefieres: al poeta o su poesía?
Para conversar, a la persona; para escalar o descender, a su poesía.

  1. Los artistas, como ellos así lo creen, ¿sufren y gozan más intensamente que los demás mortales?
Lo peor de todo es que eso es cierto. O peor todavía: que los demás mortales sientan con intensidad de artista y no cuenten con el arte suficiente para rescatarse de sí mismos.

  1. ¿Algún problema con el suicidio?
No. Adelante cuando quieras.

  1. ¿Qué tanto de lo que crees que proyectas en los demás consideras cierto en ti?
Entre el 70 y 90 %

  1. ¿Cuál ha sido tu déjà vu más persistente?
Alguien que dice algo significativo cuando yo estoy realizando alguna actividad insignificante.

  1. Si hoy a la medianoche fuera el fin del mundo, ¿exactamente qué es lo que harías?
Miraría el reloj: ¿acaso todavía tengo tiempo de algo más?


BENJAMÍN VALDIVIA, poeta mexicano.

1 comentario:

  1. Un gran filóosofo, un excelso poeta, pero sobre todo, un hombre congruente e íntegro. Esas respuestas chispeantes sólo podían ser de él. Saludos!

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