lunes, 17 de febrero de 2014


  De la traducción indirecta al Nirvana

 
 
Siempre se ha dicho que la traducción indirecta de una lengua empobrece o falsea el original. En realidad, no se aprecia el que a este se le dé más matices y variaciones, aunque no siempre se sea fiel a la consigna de partida. Si, por ejemplo, se tradujera sucesivamente un mito cosmogónico de Bután a través de cien lenguas, lo que al final sucedería es que, cartesianamente, todo sería claro y distinto para todos, al tiempo que la sabiduría y la paz reinaría en nosotros.

De "Bitácora de poeta"
 
 
Next stop: my own Bhutan
 

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