miércoles, 14 de mayo de 2014

El poeta que no podía morir


Pese a una media docena de infartos en los últimos cinco meses, de la colocación de tres muelles o "stents" y de seis by-passes (dos de ellos fallidos), es extraño aún seguir por estos pagos. Irónicamente, ahora, como buen poeta urbano, hay más posibilidades de perecer arrollado por un bus o una combi asesina que por una complicación cardíaca. Así como la muerte nunca dejará de sorprendernos no obstante su cotidineidad, el no llegar a morir cuando todas las circunstancias están dadas, desconcierta y hasta da pavor.


De "Diario de poeta"





The poet who could not die


Despite a half-dozen of heart attacks during the past five months, the placement of three "stents" and six by-passes (failed two of them), it is odd to be still here in these thereabouts. Ironically, as a good urban poet, there are now more probabilities to perish hit by a bus or a "killler combi" than by a cardiac complication. As long as death will always dazzle us despite its quotidian character, the fact of not finally dying when circumstances are given perplexes us and even fills us with dread.


From "Poet Log"

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada