martes, 27 de mayo de 2014

Necrofílicas


A propósito de la constante muerte de personalidades y los obituarios, sinceros o no, escritos sobre ellos, aquí un ejercicio revelador para nosotros mismos, futuros y anónimos difuntos:

a) Escribir tu propio obituario.

b) Escribir lo que serían las palabras del mejor de tus amigos.

c) Escribir lo que serían las palabras de alguno de tus enemigos (de tener alguno).

d) Escribir lo que serían las palabras de esos que te conocen, pero que jamás de los jamases dirán nada, ni bueno ni malo, sobre ti.

e) No morirse en lo absoluto.

f) No escribir nada.


De: "Bitácora de poeta"





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