domingo, 8 de junio de 2014

Mente y naturaleza 2: 

Aún con el poeta JM Eguren -quien decía que los árboles son el pensamiento del pasaje-, si en esta megaciudad árida, cruda, violenta, desarbolada y, por tanto, llena de brutalidad que es Lima se estableciera (por ordenanza o decreto) que cada una de los millones de los hogares que la conforman plantasen un árbol (por favor, basta de esas palmeras que no dan un pizca de sombra) frente a sus casas, la ciudad se haría más amable, fresca y, por añadidura, pensante e inteligente.



De: "Bitácora de poeta"




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