sábado, 16 de agosto de 2014

Mea culpa contra la propia arrogancia


Y yo, que ingenua y soberbiamente, temía que los de la Generación del 27 ya no me emocionarían. ¿Será porque la soledad y la distancia aprietan cuando más libre se cree uno? Aquí unos versos de "La voz a ti debida", de Pedro Salinas (1891-1951):

LA VOZ A TI DEBIDA
Versos 102 a 126

¡Si me llamaras, sí;
si me llamaras!
Lo dejaría todo,
todo lo tiraría:
los precios, los catálogos,
el azul del océano en los mapas,
los días y sus noches,
los telegramas viejos
y un amor.
Tú, que no eres mi amor,
¡si me llamaras!
Y aún espero tu voz:
telescopios abajo,
desde la estrella,
por espejos, por túneles,
por los años bisiestos
puede venir. No sé por dónde.
Desde el prodigio, siempre.
Porque si tú me llamas
«¡si me llamaras, sí, si me llamaras!»
será desde un milagro,
incógnito, sin verlo.
Nunca desde los labios que te beso,
nunca
desde la voz que dice: «No te vayas»

De: "Bitácora de poeta"



Pedro Salinas (1891-1951)

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