lunes, 15 de septiembre de 2014

De sirenas y poesía




 ¡Bienaventurados los jóvenes poetas, que no sucumben de inmediato al canto de sirenas y se apresuran a publicar su poesía, por lo general torpe y endeble! ¡Y bienaventurados también los viejos y buenos poetas, que reconocen que ya no escuchan ese canto, que saben que la Poesía ha decidido retirarles para siempre sus dones y que el silencio debe ser su mejor y final poema!"





De: "Bitácora de poeta"

No hay comentarios:

Publicar un comentario