sábado, 6 de septiembre de 2014

 Otro poema caníbal de Lello Voce





Segundo de tres poemas de Lello Voce (Nápoles, Italia, 1957), narrador, crítico, performer y miembro del Comité Coordinador del Movimiento Poético Mundial (WPM). Verlo también en mi blog Tenor de Brumas (tenordebrumas.blogspot.com):

PERTURBADOS POR LA CALMA

Para Alberto, joven hermano, para su aliento.
                               You got to burn / to shine
                                                 (John Giorno)


A las letras tómalas por el cuello remójalas en la voz
lima el código del silencio con la fresa de aliento y la memoria
de lo que ha sido recuerda las mentiras ponlas en cruz luegoquiebra la banca si ya te parezco cansado aun si
te hago falta aquí en la pestaña del abismo o acaso a un paso de la
revolución aquí en la pestaña de tus pestañas que guiño y
preparo mechas que dejo huellas babas de palabras lo suave
de abandonar rendirse renunciar pero entonces tú
envenena todo beso todo cuerpo toda piel pero desgarra
las estrellas y luego sonríe hasta que revientes pero incendia todo cielo
cubre el miedo que ahora te develo y dilo haz que resuene
y recuerda te crecerán los dientes cada vez que mientas
(recuerda te crecerán los dientes cada vez que mientas)

A las frases tíralas contra la pared alinéalas con lo duro muérdelas crudas
para que nadie se quede mudo desnúdalas despójalas de toda
sintaxis eslogan epistaxis hasta que escupan sentimiento
paladea cada miseria cada duda y sonríe aun cuando
grites aun cuando cada amor se vuelva sospecha y
arroja toda sílaba al pecho plántala entre los ojos y el futuro que yo
me quedo más allá me complazco de la vida del destino que se
atornilla más allá mientras se me envejece la rabia y dejo que
se vuelva arena pero tú cerca la luna y que cada palabra sea
inoportuna áspera como la ronca fortuna como la última
ocasión pero tú camina la noche vuélala con zapatos rotos
y recuerda entre el decir y el hacer tú terco navega todo mar
(recuerda entre el decir y el hacer tú terco navega todo mar)

A las voces afínalas con los músculos con los ojos con los gestos con todos los
pasos tristes con el verso del embudo persigue cada trueno cada
sonido que nazca mudo los sentimientos olvidados en el baúl
la lista de los muertos el catálogo de todos los chuecos destinos el
rosario de agravios desgrana la imaginación en sueños marca
todas las necesidades no escatimes cuerpos ni almas miénteme
para que el recuerdo no se extinga pero tú vete a vivir
en otra lengua pero tú cultiva lo imprevisto lo inaudito
lo empedernido regodéate con lo extraño lo repentino lo vil
raspa el vinilo de toda emoción hiende con el hosco aliento toda
emoción y no juegues el juego queda poco tiempo
y recuerda no se escapa no hay fuga que no sea desnuda
(recuerda no se escapa no hay fuga que no sea desnuda)

A las vidas no las traslades no las evites no las escupas córtalas
sutilmente como se hace con el jaspe hazlas muchedumbres telaraña luego
con un soplo deshaz la tela desempareja los destinos corre mil
millas córtale el aliento al miedo y a aquella de quien es hija
fría cada hielo arde y cada fuego y brilla bebe de un solo trago
todo lo que centellea el transcurso y la espuma del remordimiento las sonrisas los amores vanos los labios tersos y las ocasiones
perdidas déjame en el fondo del vaso un trozo un pueblo
pero tú encuentra la punta de la madeja desata el ovillo une las circunstancias
afila todos los atenuantes imagina el próximo capítulo el desgarro
de la red la estrofa que nos libera y la que nos dilapida la verborrea
y también recuerda si muerte cosecha estamos todos perturbados por la calma
(también recuerda si muerte cosecha estamos todos perturbados por la calma)


(Traducción del italiano de Renato Sandoval Bacigalupo)

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