jueves, 21 de mayo de 2015

Otro poema de Gösta Agren


Foto: mi madre Flor, a los 18 años, futura bisabuela convertida desde entonces en retrato.




Bisabuela materna

El retrato es auténtico
y con un fondo pintado que oculta
su vida. Está sentada
allí y, con holgado y sencillo traje,
espera convertirse en retrato.
Pero ella no se ve porque la foto
representa a la madre,
una figura de las viejas canciones
escritas para voces femeninas
y con un aire melancólico del ochocientos.
Vislumbra ya las ruinas
del novecientos. Es alto el precio
del futuro. Y esto es así
porque no llega nunca.
Madre, yo extraño el hogar,
esta casa donde habito,
y este breve día de otoño
que ahora vivo.



(Traducción del sueco de Renato S. Bacigalupo)

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