martes, 16 de junio de 2015

Kafka, 
la hora y la risa a solas





¡Renuncia!

            Era muy temprano por la mañana, las calles estaban limpias y vacías, me dirigía a la estación. Cuando comparé la hora de mi reloj con la del reloj de una torre, vi que ya era bastante más tarde de lo que había imaginado, tenía que darme mucha prisa, el susto que me produjo este descubrimiento me perturbó, aún no me orientaba bien en esa ciudad. ¨Por suerte había un guardia en los alrededores, corrí hacia él y, sin aliento, le pregunté el camino. Sonrió y dijo: “¿Por mí quieres saber cuál es el camino?” “Sí”, dije, “ya que no puedo hallarlo por mí mismo.” “Renuncia a ello, renuncia”, dijo, y dio media vuelta con gran ímpetu, como la gente que quiere estar a solas con su risa.


(Traducción del alemán de Renato Sandoval B.)


Gibs auf!


            Es war sehr früh am Morgen, die Straßen rein und leer, ich ging zum Bahnhof. Als ich eine Turmuhr mit meiner Uhr verglich, sah ich, daß es schon viel später war, als ich geglaubt hatte, ich mußte mir sehr beeilen, der Schrecken über diese Entdeckung ließ mich im Weg unsicher werden, ich kannte mich in dieser Stadt noch nicht sehr gut aus, glücklicherweise war ein Schutzmann in der Nähe, ich lief zu ihm und fragte ihn atemlos nach dem Weg. Er lächelte und sagte: “Von mir willst du den Weg erfahren?” “Ja”, sagte ich, “da ich ihn selbst nicht finden kannn.” “Gibs auf, gibs auf”, sagte er und wandte sich mit einem großen Schwunge ab, so wie Leute, die mit ihrem Lachen allein sein wollen.

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