lunes, 15 de junio de 2015

Kafka y la urgencia de partir





La partida

            Ordené sacar mi caballo del establo. El criado no me comprendió. Fui yo mismo al establo, ensillé mi caballo y lo monté. A lo lejos escuché una trompeta, le pregunté qué significaba ello. No sabía nada y no había escuchado nada. Me detuvo en el portón y me preguntó: “¿Hacia dónde cabalga el señor?” “No lo sé”, dije, “solo me marcho de aquí, solo me marcho de aquí. Siempre irse de aquí, solo así podré alcanzar mi meta?” “¿Conoces, pues, tu meta?”, preguntó él. “Sí”, respondí, “ya lo dije. Marcharme de aquí, esa es mi meta.”

(Traducción del alemán de Renato Sandoval Bacigalupo)


Der Aufbruch


            Ich befahl mein Pferd aus dem Stall zu holen. Der Diener verstand mich nicht. Ich ging selbst in den Stall, sattelte mein Pferd und bestieg es. In der Ferne hörte ich eine Trompete blasen. Ich fragte ihn, was das bedeutete. Er wußte nichts und hatte nichts gehört. Beim Tore hielt er mich auf und fragte: “Wohin reitet der Herr?” “Ich weiß es nicht”, sagte ich, “nur weg von hier, nur weg von hier. Immerfort weg von hier, nur so kann ich mein Ziel erreichen.” “Du kennst also dein Ziel?”, fragte er. “Ja”, antwortete ich, “ich sagte es doch. Weg von hier – das ist mein Ziel.”

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