lunes, 23 de febrero de 2015

Más sobre Oliver Sacks



Para los que pasamos infortunios o enfermedades serísimas como las de Oliver Sacks, sabemos bien que en lugar de compadecerse de sí mismos y condenarse a la inmovilidad y al ostracismo, hay más bien que seguir siendo más sí mismos que nunca y continuar con la misma vida que hemos venido haciendo, agradeciendo en silencio cada minuto extra que se nos concede y no prestando atención a las críticas, a veces bienintencionadas, o a los malos pensamientos de los que supuestamente nos quieren, por el simple hecho de no quedarnos quietos como ellos creen que debería ser. Gerundios aparte, así no hay vida ni muerte que valgan la pena. Pero aquí lo que escribe el propio Sacks y que me envía mi hijo Sebastian Sandoval Similä:

http://www.nytimes.com/…/oliver-sacks-on-learning-he-has-te…

domingo, 22 de febrero de 2015


  Oliver Sacks se meurt



Oliver Sacks, el gran neurólogo y escritor inglés, abandonará este mundo en los próximos días por causa del cáncer. Como su admirado Samuel Beckett -quien entre otros libros tan asfixiantes como maravillosos escribió "Malone se meurt" (Malone se muere)- acaba de decir: “Cuando la gente muere, no puede ser reemplazada. Dejan agujeros que no pueden ser llenados, pues es el destino –genético y neuronal– de cada persona el ser un individuo único, encontrar su propio camino, vivir su propia vida, morir su propia muerte (...). He amado y he sido amado. He dado y recibido mucho. He leído y he viajado y he pensado y he escrito. He tenido una relación profunda con el mundo, la relación especial de los lectores y los escritores (...). Sobre todo he sido un ser sensible, un animal pensante, en este bello planeta, y eso en sí mismo ha sido un enorme privilegio y una aventura". 

Nosotros -que ahora mismo, y sin darnos cuenta, también nos estamos muriendo- ¿estaremos igualmente agradecidos por vivir, pensar, sentir en este bello y complejo planeta al que, sin embargo, como un viejo juguete, odiamos y destruimos con nuestras manos? ¡Como si nos sobraran los días, de esos que significan algo!... (RSB)

viernes, 20 de febrero de 2015

De la bohemia y la crítica 
de antaño y hogaño


Entre aeropuertos con muy deficiente conexión, la paso disfrutando de la prosa divertida y zumbona de Ricardo Palma (1833-1919). En concreto, de él leo "La bohemia de nuestro tiempo", donde habla sobre la movida literaria de su época, es decir, la de hace ciento cincuenta años y a la que él llamaba filoxera (plaga que ataca a los viñedos y, por extensión, borrachera) . De pronto me encuentro con un pasaje donde se refiere a un libro recientemente publicado, con bombos y platillos, en Lima, pues se trataría nada menos que del descubrimiento tardío de una joya narrativa. Me refiero a "Lima de aquí a cien años". 

De tal obra, publicada como folletín en 1843, Palma dice en el párrafo XIII del mencionado ensayo: "Tuvo nuestra bohemia una condición que la caracterizó e hizo temible: el buen humor de los bohemios, que, acatando la honra ajena, eran implacables para burlarse de los disparates con que algunos benditos, sin aplicación al estudio y sin la menor dote literaria ennegrecían las columnas de los diarios. La bohemia fundó un periodiquito semanal titulado 'El Diablo', en el que zurramos lindamente a un señor Portillo, autor de 'La novena de las Mercedes', 'Los amores de un marido' y 'Lima de aquí a cien años', tres pecados gordos que él bautizó con el nombre de novelas. 'El Diablo', aunque no gozó de larga vida, fue verdaderamente diabólico, y dio no pocos malos ratos a los hijastros de Apolo". 

Por mi parte, yo me digo: ¡qué bueno sería que hoy contáramos con una publicación de ese estilo mordaz y que no se case con nadie, una especie de "Monos y monadas" literario, un poco como para sacudir a la nueva crítica de su letargo, pomposidad, empingorotado academicismo, pero sobre todo falta de perspicacia y honestidad, y consagrada al amiguismo. Relanzar, por ejemplo, un nuevo "El Diablo", para que luego no nos quememos en el infierno de las buenas intenciones y de las falsas verdades. (RSB)

jueves, 19 de febrero de 2015

Coyhaique




Campiña de Coyhaique, capital de la XI región de Chile, a unos 2000 km. al sur de Santiago. ¿Habrá El Greco pasado por aquí?

martes, 17 de febrero de 2015

Un poema antiguo a Ahasverus




Es decir, al Judío Errante, es decir, a mí. (Imagen: Marc Chagall). 


Ahasverus

De ser así como la tarde desvaría
en el desierto de sombras y sudores,
combatiendo entre sí misma y la alada hora
que gris se extiende y encendida me supura,
carnal espina de verano lisonjera
al socaire y al destiempo de otros vientos,
heme aquí sobre la hoja vacua que prosterna,
engendro y forastero de las sombras
palpitando el palmo y bebiendo el polvo
de esta sed que muere y solo ahora desespera.
Ni en este reino ni en el confín hermano
donde el amor proficuo humilde discurría,
no en la algazara de lo esculpido por mis labios
ni en esta curva que sesga al ras todas mis laderas.
Tan solo ahí donde el ojo es pez de nieve
y escala abismos de savia premurosa,
en donde el ansia es el don de la memoria
y el dolor la llave ciega
que a tientas lee la voz del peregrino.

Roma, 3-6-1991


(RSB)

jueves, 12 de febrero de 2015

 Con Dante Alighieri en Buenos Aires






Siguiendo con Dante en Argentina, El Palacio Barolo -de la clásica Avenida de Mayo de Buenos Aires, al frente de mi hotel- fue construida en 1923 por el arquitecto italiano Mario Palanti, quien tuvo como inspiración nada menos que a la Divina Comedia. El edificio fue erigido con la intención de albergar los restos del mismísimo Dante, por temor a que estos desaparecieran a consecuencia de los estragos de la Primera Guerra Mundial. Sus primeros pisos -adornos, cúpulas, metopas, gárgolas y capiteles incluidos- representan (muy libremente, hay que decirlo) el Infierno, el Purgatorio y el Paraíso, con sus respectivos círculos. En la cima, a cien metros exactos del suelo (que simbolizan los cien cantos de la magna obra), se yergue el faro que alguna vez aún brilla en esta imponente ciudad y que aspiraba a encontrarse con la luz de su mellizo, el Palacio Salvo de Montevideo, al otro lado del Río de la Plata. ¡Tanta belleza, tanto ¿vano? desvelo!

martes, 10 de febrero de 2015

Atardecer en Buenos Aires)
(luego de leer por largas horas la prensa nacional)




 El poder
se humilla arcano bajo la bruma
cuando los siglos urdieron
esta noche y estos brazos esquivos
que no soportan ninguna gloria.
Como para no obviar el deseo predilecto
bajo los tilos del dolor primero,
la oruga de dios arruga
la historia de los que aún flaqueaban,
singla la luz y en su remanso
todo torrente se vuelve vaho
y la distancia entre sigilos es una hora invicta.
Bajan los ojos por la noche del despeñadero
y en el olor de los abyectos
crece la tarde con una inicua primavera.


(RSB)

lunes, 2 de febrero de 2015

Una tercera Cansó 
de Arnaut Daniel 
(¿1150-1210?)



La amarga brisa los densos bosques
clarea, aquellos que la dulce espesó con hojas,
y a los alegres picos de las encaramadas aves
mudos los vuelve, a los pares y diversos.
¿Por quién me afano en decir y hacer las delicias
de tantos? Por aquella que me ha puesto de cabeza,
de ahí que morir tema si el afán no me asoma.



Fue tan clara la luz primera
que elegir me hiciese a aquella
por quien el corazón a los ojos cree,
que no doy ni dos angevines
por ninguna otra. Atiende poco mis ruegos,
pero es tan de mi agrado y oír deseo
buenas palabras sin agravio de aquella que por asalto me tomara
y a cuyo entero servir de pies a cabeza me hallo.



¡Amor, dime! ¿Soy yo bien acogido?
Temo hacer que se oiga, si me desdeñas,
diez pecados tales que mejor será si te apartas;
amante fiel soy, que quiere y nunca cambia,
mas el corazón fuerte y firme ocultar me hace tantas verdades,
que además de la nieve precisaría de un beso para refresco
del corazón ardido, pues otro bálsamo no vale para ello.



Si me ampara aquella a quien me someto
y que emblema es de todo mérito acogiendo
las calladas cuitas que en mí llevo a raudales,
le ofreceré abiertamente todos mis pensamientos:
ya habría muerto, pero sufrir me hace la esperanza
-que suplícole me abrevie- la cual feliz y alegre me tiene,
pues gozar de otra cosa ni vale lo que una manzana.



Dulce faz con todas las virtudes amadas,
por ti soportaré tantas afrentas,
pues motivo eres de todos mis desatinos
y en eso tengo tantos viles pares. Y los alardes
de ti no me apartan ni me alejan las riquezas,
pues nunca amé tanto con tan poco orgullo
y a ti deseo más que a Dios los de Doma.



Prepárense ya, canción y cortejo,
para satisfacer al rey que habrá de protejerlos,
pues el mérito, aquí agotado, se duplica
perdurando siempre los dones y manjares.
Vayan con gozo y miren su anillo si se los muestra,
pues de Aragón nunca estuve lejos
sin querer allí volver, pero aquí me han dicho ¡quédate!



Hecho está el trato: que el corazón contemple todas las noches
a aquella a quien, yo, Arnaut, sin compañeros cortejo,
pues nada me arrastrará a otro deseo.



(Traducción del provenzal de Renato Sandoval Bacigalupo. En Fórnix, Revista de Creación y Crítica. Lima: Editorial Nido de Cuervos, enero-julio 2000, número 2).


L’aur’amara fa•ls bruels brancutz
clarzir, que•l dous’espeys’ab fuelhs,
e•ls letz becx dels auzels ramencx
te balbs e mutz, pars e non-pars.
Per qu’ieu m’esfortz de far e dir plazers
a manhs? Per ley qui m’a virat bas d’aut,
don tem morir, si•ls afans no•m asoma.



Tan fo clara ma prima lutz
d’eslir lieys, don cre•l cors los huelhs,
non pretz necx mans dos angovencs
d’autra. S’eslutz rars mos preyars,
pero deportz m’es e d’auzir volers
bos motz ses grey de lieys, don tan m’azaut
qu’al sieu servir suy del pe tro qu’al coma.



Amors, guara! Suy be vengutz?
Qu’auzir tem far, si•m dezacuelhs,
tals detz pecx que t’es mielhs que•t trencx;
qu’ieu suy fis drutz cars e non vars,
ma•l cors ferms fortz me fai cobrir mans vers,
qu’ab tot lo ney m’agr’obs us bays al caut
cor refrezir, que no•y val autra goma.



Si m’ampara silh que•m trahutz
d’aizir si qu’es de pretz capduehls,
dels quetz precx qu’ai dedins a rencx
l’er fort rendutz clars mos pensars:
qu’ieu fora mortz mas fa•m suffrir l’espers,
que•lh prec que•m brey, qu’aisso•m te let e baut,
que d’als jauzir no•m val jois uma poma.



Douza car’a totz ayps volgutz,
sofrir m’er per os manhs orguelhs,
quar etz decx de totz mos fadencx,
don ai manhs brutz pars. E guabars
de vos no•m tortz ni•m fay partir avers,
c’anc non amey ren tant ab menhs d’ufaut,
ans voz dezir plus que Dieu silh de Doma.



Ara•t para, chans e condutz,
formir al rey que t’er escuelhs,
quar pretz, secx say, lay es doblencx
e mantengutz dars e manjars.
De joy la•t portz, son anel mir s•il ders,
qu’anc non estey jorn d’Arago que•l saut
no•y volgues ir, mas say m’an clamat: roma!



Faitz es l’acortz, qu’el cor remir totz sers
lieys cuy dompney ses parsonier, Arnaut,
qu’en autr’albir n’es fort m’entent’a soma.

domingo, 1 de febrero de 2015



Segunda cansó (canción) 
de Arnaut Daniel 
(¿1150-1210?)


Dulces ayes y gritos

Dulces ayes y gritos,
layes, votos y cantares
oigo de las aves que en su lengua imploran
con sus parejas, tal como nosotros lo hacemos
con las amigas que escuchamos;
y puesto que oí a la más gentil de todas,
hacer debo una canción de superior factura
sin palabra en falso ni extraviada rima.

Ni me perdí
ni erré el camino
la primera vez que entré al castillo,
allí donde mi dama mora y de quien tal hambre tengo
como nunca lo tuviera el sobrino de San Guillermo;
mil veces diarias me conduelo y gimo
por la beldad que a las demás supera
lo mismo que el goce a la ira o la pena.

Bien acogido fui
y lo mismo mis palabras,
pues al elegir nunca primó la torpeza
y en vez de cobre preferí el puro oro,
y esto el día que yo y mi dama nos besamos
escudándome ella con su hermoso manto,
de ahí que falsos lisonjeros de lengua viperina
y palabras de hiel nunca lo vieran.

Dios piadoso,
por quien fueran absueltas
las faltas del ciego Longinos,
quiera, si así le place, que yo y mi dama reposemos
en la cámara donde ambos sostengamos
un delicioso encuentro del que tanto gozo espero,
y que su bello cuerpo besando y riendo yo descubra
y que a la luz de la vela contemplar lo pueda.

No existe rama florida
con capullos ni botones
estremecidos por los picos de las aves
que sea más fresca, de ahí que poseer no quiera a Ruán
ni a Jerusalén toda si no la tengo a ella;
pero con fervor y lealtad ante ella me rindo,
que amándola se honraría el rey de Dover
o aquel de quien son Estela y Pamplona.

Boca, ¿qué dices?
Pues creo que me habrás de arrancar todas
esas promesas por las que el emperador griego
se sentiría honrado o el señor de Ruán
o el rey que tiene Jerusalén y Tiro;
muy loco soy queriendo tanto que me arrepiento,
que Amor poder no tiene para que me cubra
y necio es quien el gozo espanta.

A los impíos
de pérfidas lenguas
no les temo, aunque al rey gallego
errar lo hicieran; y justo es si lo censuramos
por apresar a un pariente suyo -lo sabemos-:
era Ramón, hijo del conde, y sé bien
que el rey Fernando a duras penas recobrará el mérito
si al instante no lo suelta y lo libera.

Yo lo hubiese visto, pero en otras cosas me ocupaba:
en la coronación estuve del buen rey de Estampa.


(Traducción del provenzal de Renato Sandoval Bacigalupo. “Tres canciones de Arnaut Daniel”. En: Fórnix, Revista de Creación y Crítica. Lima: Editorial Nido de Cuervos, enero-julio 2000, número 2, pp.60-65).


Doutz brais e critz,
lais e cantars e voutas
aug dels auzels q’en lur latin fant precs
qecs ab sa par, atressi cum nos fam
a las amigas en cui entendem;
e doncas ieu q’en la genssor entendi
dei far chansson sobre totz de bell’obra
que no·i aia mot fals ni rim’estrampa.

Non fui marritz
ni non presi destoutas
al prim q’intriei el chastel dinz los decs,
lai on estai midonz, don ai gran fam
c’anc non l’ac tal lo nebotz Sain Guillem;
mil vetz lo jorn en badaill e·m n’estendi
per la bella que totas autras sobra
tant cant val mais fis gaugz q’ira ni rampa.

Ben fui grazitz
e mas paraulas coutas,
per so que jes al chausir no fui pecs,
anz volgui mais prendre fin aur que ram,
lo jorn qez ieu e midonz nos baisem
e·m fetz escut de son bel mantel endi
que lausengier fals, lenga de colobra,
non o visson, don tan mals motz escampa.


Dieus lo chauzitz,
per cui foron assoutas
las faillidas que fetz Longis lo cecs,
voilla, si·l platz, q’ieu e midonz jassam
en la chambra on amdui nos mandem
uns rics convens don tan gran joi atendi,
qe·l seu bel cors baisan rizen descobra
e qe·l remir contra·l lum de la lampa.

Ges rams floritz
de floretas envoutas
cui fan tremblar auzelhon ab lurs becs
non es plus frescs, per q’ieu no volh Roam
aver ses lieis ni tot Jerusalem;
pero totz fis, mas juntas, a li·m rendi,
q’en liei amar agr’ondra·l reis de Dobra
o cehl cui es l’Estel e Luna-pampa.

Bocca, que ditz?
q’eu crei qe·m auras toutas
tals promessas don l’emperaire grecs
en for’onratz o·l senher de Roam
o·l reis que ten Sur e Jerusalem;
doncs ben sui fols que quier tan qe·m rependi,
que jes Amors non a poder qe·m cobra,
ni savis es nuls om qui joi acampa.

Los deschauzitz
ab las lengas esmoutas
non dupt’ieu jes, si·l seignor dels galecs
an fag faillir, per q’es dreitz si·l blasmam,
que son paren pres romieu, so sabem,
Raimon lo filh del comte, et aprendi
que greu fara·l reis Ferrans de pretz cobra
si mantenen no·l solv e no·l escampa.

Eu l’agra vist, mas estiei per tal obra,
c’al coronar fui del bon rei d’Estampa.