martes, 31 de marzo de 2015

Poesía y vida

 


El poeta brasileño Affonso Romano Santanna​ me envía su último poema -desencadenado luego de la reciente tragedia aérea en Europa y que ha conmovido a todo el mundo- para que lo comparta, en portugués y español, con ustedes. 


 

Locura al mando

                     

                     Affonso Romano de Sant Anna
 


Eran cientocincuenta
y no pensaban en la muerte.

No sabían que la locura
se había instalado en la cabina.
Iban felices con planes y risas
entre Barcelona y Dusseldorf.

De pronto, cambió de mano el destino.
La locura desencadenó su lógica
su mecánica, su negra tecnología.
Da de golpes y vocifera el comandante
frente a la puerta bloqueada
mientras gritos y rezos inútiles
anteceden el estruendo final.

No hay cómo revertir
la tragedia puesta en movimiento.
El loco embarcó con nosotros.
Adios afectos, regalos e hijos.
La muerte es sorda y muda
y no oye súplicas humanas.

¿Cuántas veces el desvariado
en la cabina tramó el apocalipsis ?
¿Qué vidas escaparon de morir
en el desierto, en el bosque, en la selva
y en la ciudad idiotizada ?

La muerte ya no es una hipótesis :
« ¡Abre esa maldita puerta ! »
gritamos y nadie nos salva.

El loco arremete la aeronave
contras las montañas
y sobre la nieve sobrante
se escurre algo que no se sabe
si es noticia
si es lamento
o tan solo
tardía poesía


(Traducción del portugués de Renato Sandoval Bacigalupo)




Loucura no comando
 


              Affonso Romano de Sant Anna

 

Eram cento e cinquenta
e não pensavam na morte.

Não sabiam que a loucura
se instalara na cabina de comando.
Iam felizes com planos e risos
entre Barcelona e Dusseldorf.

De repente, mudou de mão o destino.
A loucura desencadeou sua lógica
sua mecânica, sua negra tecnologia.
Esmurra e berra o comandante
diante da porta bloqueada
enquanto gritos e preces inúteis
antecedem o estrondo final.

Não há como reverter
a tragédia posta em movimento.
O louco embarcou conosco.
Adeus afetos, presentes e filhos.
A morte é surda e muda
e não  ouve súplicas humanas.

Quantas vezes o desvairado
na cabina arquitetou o apocalipse ?
Que vidas escaparam de morrer
no deserto, no oceano, na floresta
e na cidade ensandecida ?

A morte já não é uma hipótese :
« Abra esta maldita porta ! »
gritamos e ninguém nos salva.

O louco arremessa a aeronave
contra as montanhas
e sobre a neve sobrante
escorre algo  que não se sabe
se é notícia
se é lamento
ou apenas
tardia  poesia.

lunes, 30 de marzo de 2015

Dos poemas de John Updike
(1932-2009) 



El primero, muy ecológico; el segundo, dedicado a los colegas que disfrutan de los reflectores y de las presentaciones. Falta el tercero, titulado "Klimt and Schiele confront the cunt" ("Klimt y Schiele enfrentan a la chucha" - Disculpen, por ahora, el peruanismo). Lo colgaré cuando encuentre el original en inglés. Tal vez, si lo tiene, alguno de ustedes me lo pueda enviar.


Fellatio

Qué hermoso pensar
que cada una de estas pulcras secretarias
por la noche, para complacer a su amante, lleva
una fuente a su boca
y deja que sus entrañas, cargadas de semillas,
florezcan en sus paisajes:
prados regados con aliento de bebé.
ásperos y espigados bosques, aves retozando en el agua,
una multitud de cielos con nubes, arada tierra hediendo
a humus revuelto, y pequeñas granjas cada
una con un silo de plata.


Al final del arcoíris


¿Es esta la gloria por la que has tratado de vivir?
El cuarto de motel, 10:45, solo,
el último libro firmado, el aplauso atronador
aún resonando en tu cuerpo. Los corteses
intercambios con los parientes lejanos
que manejaron cien millas o algo así (como si
no creyeran en algo hasta no verlo con los propios ojos),
el nervioso parloteo con tu chaperón,
el barbado director del programa de escritura
(entre ustedes, en el auto oscuro, como una daga,
su propia y delgada obra), las alumnas con rostros sedosos,
sus sonrisas tan cálidas como húmedos sus calzones,
ya pasó todo, lo soportaste. La cama cuadrada, el despertador
high-tech, digital. El retrete. El cheque.

(Traducción del inglés de Renato Sandoval Bacigalupo)


Fellatio

 

How beautiful to think
that each of these clean secretaries
at night, to please her lover, takes
a fountain into her mouth
and lets her insides, drenched with seed,
flower into her landscapes:
meadows sprinkled with baby's breath,
hoarse twiggy woods, birds dipping, a multitude
of skies containing clouds, plowed earth stinking
of its upturned humus, and small farms each
with a silver silo.


At the end of the rainbow

Is this the bliss for which you’ve tried to live?
The motel room, 10:45, alone,
the last book signed, the thunderous applause
still tingling in your body. The polite
exchanges with the distant relatives
who drove a hundred miles or so (as if
they didn’t trust a thing but down right seeing),
the nervous banter with your guardian,
the bearded chairman of the writing program
(between you in the dark car like a dagger
his own slim oeuvre), the silken-faced coeds,
their smiles as warm as humid underpants,
all gone, endured. The square made bed. Hi-tech
alarma clock, digital. The john. The check

domingo, 29 de marzo de 2015

Un poema del sueco Gunnar Ekelöf
(1907-1968)



Ahora que se ha ido Thomas Transtörmer, es oportuno recordar a Gunnar Ekelöf, autor de la gran trilogía "Diwan", miembro de la generación inmediatamente anterior al Premio Nobel y tan gravitante como este. Ojo: en el original, el último verso no lleva signos de interrogación. (RSB)


PERO EN OTRO LUGAR

Pero en otro lugar aprendí
el horror del infierno:
Aquí está la sonrisa del infierno
Aquí los minutos y segundos
y la tersa línea blanca entre el mar y el cielo
Aquí la breve catástrofe y el breve acceso de alegría
Pero tú, ¿dónde estás tú, Dolor
por el que se estaría dispuesto a lanzarse al mar?
Llega la noche y se alza la luna
Abro todas las ventanas
Sé que la que está junto a mí me ama
pero en verdad es ella

(Traducción del sueco de Renato Sandoval Bacigalupo)


MEN PÅ EN ANNAN ORT

Men på en annan ort har jag lärt
underjordens hemskhet:
Här är underjordens leende
Här finns minuter och sekunder
och den blanka randen mellam hav och himmel
Här finns den korta katastrofen och det korta utbrottet av glädje
Men du, var finns du, Sorg
som man kunde kasta sig i havet efter?
Natten kommer och månen går upp
Jag öppnar alla fönster
Jag vet att hon vid min sida älskar mig
men är det verkligen hon

miércoles, 25 de marzo de 2015



Un poema neoyorquino 
de Francis Catalano
(Montreal, 1961)





Esbozos de Nueva York

(El mundo se enreda así)





To write, I must love my name

Susan Sontag







WALK tomo al pasar el USA Today consulto a toda prisa

un diagrama, dos estadísticas DON’T WALK

enrollo el diario como si fuera

            un pergamino antiguo

lo tiro a la basura “materiales reciclables”

la impresión de haber sopesado el mundo las noticias

el universo de haber relegado

varias cosas al olvido,







WALK número de paredes bordeadas camino

por aceras cercadas

busco zapatos negros DON’T WALK

los míos color caramelo

no convienen aquí WALK

en carriles blancos

los atravieso perpendicularmente,







Salido de un cuadro de De Chirico

participando en el movimiento metafísico

en la esquina está la sede social de Lego DON’T WALK

más allá de los patinadores en el RockFeller Center WALK

yo me adapto soy a la vez una composición

de Fernand Léger un engranaje

bajo el edificio Chrysler







DON’T WALK busco zapatos negros

vaya opción solo hay tiendas para ellos

nada más que tiendas para ellos WALK

miro la punta de mis zapatos la contrasto

con el asfalto caramelo asfalto

caramelo asfalto







DON’T WALK empiezo a hacerme

            transparente tranquilamente

el inicio de un neoyorquino

los límites de mi ser es mi piel y mi piel

se entreabre por doquier WALK

soy una terminación nerviosa

el corriente círculo DON’T WALK







Miro a la gente también es transparente

la veo toda la comprendo toda

la gente parte e-mail en una carpeta de envíos

WALK estos zapatos dónde conseguirlos

Superman envuelto en mi aura de kriptonita

volar al rescate de vendedores de zapatos

verme ridículo en este uniforme

este traje de nicrón WALK







DON’T WALK ya no camino caminan en mi lugar

Time Square triste a morir por saberse involucrado

en el mal camino

ganas de llorar

demasiados píxeles por metro cuadrado

demasiados M&M gigantes

aun demasiada verticalidad WALK

horizonte vuelto

horrible zona







DON’T WALK cruje bajo mis suelas

la nieve granulosa

            vestigio de una tormenta

WALK camino camino camino

un canal despide vapor paso muy cerca

somos chorros de vapor escupidos

desde las entrañas de una ciudad sin fondo,



DON’T WALK camino siempre

atravieso el arcoíris de los pueblos

rotos mis zapatos desde hace varios lustros

el mundo por el que avanzo los ha formado

mi bipedia y la parada hacen el resto WALK

transgreden los fuegos los neones

me traspasan.







Deseo de zapatos negros no importa cuáles

deseo de los que aún no existen

estoy en busca de lo que me sobrepasa

en busca de los cien pasos perdidos DON’T WALK

esos pequeños seres que van en todo sentido



de un sistema cartesiano de un esquema derridiano

donde la huella se borra en los pliegues de lo realizado

estoy ahí donde pienso que estoy

camino o no camino WALK

son millones por hacer millones

el dinero no hace la dicha

el dinero hace dinero

generación espontánea de adoradores,







Mis pasos no discuten

las vitrinas hacen fortuna siempre no zapatos

a mi imagen, no siempre, no siempre

mi reflejo en las vitrinas DON’T WALK

No hay procedimiento ni lista

            ni jadeos

NYC te da ganas de buscar camorra

de pelear

de llegar a los golpes,







Es una selva tropical de metal con macacos

sapiens sapiens babuinos

a falta de perspectiva WALK

estamos en el fondo del océano

mientras los taxis pasan inclinados

la peligrosidad DON’T WALK

a toda velocidad entre los quioscos de pasteles

de hot dogs fumadores,



el individuo en sus confines

el individuo, o mejor dicho, el vacío

una ciudad cargada a orillas del Hudson WALK

como un par de zapatos caramelo

cerca de la cama arrastrada por una corriente

de sueños despiertos, inconscientes

despiertos, inconscientes y que se alternan

infinitamente parpadeando,







DON’T WALK más vertical que eso

más vertical que eso se roza la suprema dimensión

uno se halla en el museo de ciencias naturales

engastado en una piedra preciosa de doce lados urbanos

en una roca lunar moonwalk

en sentido inverso

la cuenta regresiva iniciada,







WALK nunca daré con esos zapatos

estoy seguro de ello

eso no lo ayuda a nadie

            estoy ahí donde no estoy

todos nos hemos equivocado de calle

DON’T WALK y terminamos en una pared

nunca encontraré

esos zapatos



Pues deseo de diez WALK

y calzo en realidad ocho DON’T WALK

tengo los pies demasiado pequeños WALK

mis sueños precisan grandeza DON’T WALK

huecos y aire mis pies

una talla

inconmensurable WALK





                                   (DON’T WALK, WALK)



(Traducción del francés de Renato Sandoval Bacigalupo)

























martes, 24 de marzo de 2015

Sobre amigos y argollas





Cuando trato de entender por qué a lo largo de la vida uno en realidad no termina teniendo ni más ni menos amigos de los que hizo en sus años escolares o universitarios, sin importar lo popular o conocido que ahora sea; o cuando trato de entender por qué a uno le resulta imposible ingresar a ciertos círculos -sean los más encumbrados o los más corruptos-, leo el siguiente texto de Kafka y entonces lo comprendo todo, lo que es lo mismo que no entender nada. (RSB):

Comunidad

 
Somos cinco amigos; una vez salimos de una casa uno detrás del otro; primero vino uno y se colocó frente a la entrada; luego desde la puerta, vino o, mejor dicho, se deslizó tan ligeramente como se desliza una bolita de mercurio, el segundo y se paró no lejos del primero; luego el tercero, luego el cuarto, luego el quinto. Por último estábamos todos de pie formando una hilera. La gente se fijó en nosotros y señalándonos decía: los cinco acaban de salir de esa casa. Desde entonces vivimos juntos; sería una vida pacífica si un sexto no viniera siempre a entremeterse. No nos hace nada, pero nos fastidia, lo que ya es bastante; ¿por qué intenta meterse a la fuerza allí donde nadie lo quiere? No lo conocemos y no queremos tenerlo entre nosotros. Es cierto que antes nosotros cinco no nos conocíamos y, si se quiere, ahora tampoco nos conocemos mutuamente, pero lo que es posible y admitido entre nosotros cinco es imposible e inadmisible en ese sexto. Además, somos cinco y no queremos ser seis. Y, por lo demás, qué sentido puede tener esta convivencia permanente, si entre nosotros tampoco tiene sentido, pero pasa que ya estamos juntos y seguimos estándolo, pero no queremos una nueva unión, precisamente por causa de nuestras experiencias. Y, sin embargo, cómo hacerle ver todo esto al sexto, puesto que largas explicaciones supondrían ya una aceptación en nuestro grupo. Mejor es no explicarle nada y no aceptarlo. Por más que él frunza los labios, lo apartamos empujándolo con el codo, pero por más que lo empujemos, vuelve siempre otra vez.

(Traducción del alemán de Renato Sandoval Bacigalupo. En La metamorfosis y otros relatos. Lima: Pontificia Universidad Católica del Perú, 2004, 634 pp.). 



Gemeinschaft


Wir sind fünf Freunde, wir sind einmal hintereinander aus einem Haus gekommen, zuerst kam der eine und stellte sich neben das Tor, dann kam oder vielmehr glitt so leicht, wie ein Quecksilberkügelchen gleitet, der zweite aus dem Tor und stellte sich unweit vom ersten auf, dann der dritte, dann der vierte, dann der fünfte. Schließlich standen wir alle in einer Reihe. Die Leute wurden auf uns aufmerksam, zeigten auf uns und sagten: »Die fünf sind jetzt aus diesem Haus gekommen.« Seitdem leben wir zusammen, es wäre ein friedliches Leben, wenn sich nicht immerfort ein sechster einmischen würde. Er tut uns nichts, aber er ist uns lästig, das ist genug getan; warum drängt er sich ein, wo man ihn nicht haben will. Wir kennen ihn nicht und wollen ihn nicht bei uns aufnehmen. Wir fünf haben zwar früher einander auch nicht gekannt, und wenn man will, kennen wir einander auch jetzt nicht, aber was bei uns fünf möglich ist und geduldet wird, ist bei jenem sechsten nicht möglich und wird nicht geduldet. Außerdem sind wir fünf und wir wollen nicht sechs sein. Und was soll überhaupt dieses fortwährende Beisammensein für einen Sinn haben, auch bei uns fünf hat es keinen Sinn, aber nun sind wir schon beisammen und bleiben es, aber eine neue Vereinigung wollen wir nicht, eben auf Grund unserer Erfahrungen. Wie soll man aber das alles dem sechsten beibringen, lange Erklärungen würden schon fast eine Aufnahme in unsern Kreis bedeuten, wir erklären lieber nichts und nehmen ihn nicht auf. Mag er noch so sehr die Lippen aufwerfen, wir stoßen ihn mit dem Ellbogen weg, aber mögen wir ihn noch so sehr wegstoßen, er kommt wieder.
Sobre humores y desamores



Hoy, como cada mañana, luego de haber leído todos los diarios (¿pero por qué, por qué?) y visto los posts en las redes sociales, me convenzo una vez más de que el 99 % de lo que se informa, se cuenta, se comenta, se crítica, se refiere a cosas que solo pueden suceder en un país tan mental y moralmente subdesarrolado como en verdad es el nuestro. Entonces, claro, noy hay buen humor que lo resista y, parafraseando a Vallejo, no hay ganas de tener ganas. Tan solo salirse del marco o huir por las cuerdas, como lo hacen las ratas, o bien quienes pierden (perdemos) el juicio luego de infinitos pero vanos intentos por hacer bien las cosas. No, no basta con disentir. Habría que poner en práctica las tres "pro": protestar, proponer, producir. ¡Pero a otros con ese cuento!

De "Bitácora de poeta"


Imagen. "Huyendo de la crítica" (1874), de Pere Borrel del Caso (1835-1910)
Bansky en el Centro de Lima





Bansky -el tan famoso como clandestino muralista inglés- estuvo anoche en el Centro de Lima. Sin ser visto por nadie, dibujó esto en la puerta lateral de la Municipalidad. (RSB)

sábado, 21 de marzo de 2015

Propuesta concreta para una democracia verdaderamente activa




Ahora que las conciencias se ven remecidas por tanta incompetencia e ignorancia de nuestras autoridades, ¿si en vez de solo protestar, ironizar o, por ejemplo, encadenarse (¿a qué?), tenemos un acceso de fe en nuestras supuestas capacidades proactivas, constructivas y creativas, y los distintos gremios culturales y educativos (si en la práctica existen) proponen al Gobierno una terna de candidatos para elegir a un Ministro de Cultura y a otro de Educación, quienes por supuesto deben tener el perfil mínimo necesario para ocupar dichos cargos? Aparte de ser un ejercicio realmente democrático, hasta serviría de plan piloto para realizar otro tipo de elecciones. Incluso se constituiría en un ejemplo para que en otros países se realizara lo mismo, si bien esto último no vendría al caso, creo. (RSB).

viernes, 20 de marzo de 2015

 Grafitis en Quito


En el Centro mismo de Quito -esa joyita de ciudad colonial, única en el mundo y, por cierto, Patrimonio Cultural de la Humanidad-, los grafitis de todo calibre abundan y permanecen incólumes desde hace por los menos tres décadas. Muchos son de tanta frescura, agudeza y buen humor, que hasta han sido recogidos en por lo menos una docena de libros (yo tengo dos). Aquí un par de muestras aparecidas en "Quito: una ciudad de grafitis" de Alex Ron (Quito: Editora Luz de América, 1994, 156 pp; segunda edición: 3000 ejemplares). (RSB)







jueves, 19 de marzo de 2015

Jonás NO estuvo aquí
Sobre la eliminación de los murales de Lima




Amigos, permítanme compartir con ustedes un artículo que escribí, oportunamente, hace unos diez días, y que al final no salió publicado en un diario de circulación nacional al que lo ofrecí. Si pueden, compártanlo con otras personas. (RSB)






Jonás NO estuvo aquí

Renato Sandoval Bacigalupo

La contundente y al principio silenciosa “limpieza” de paredes en el Centro de Lima -que hasta hoy ha conllevado a la desaparición de una veintena de murales de arte urbano o callejero, con un Castañeda liderando una especie de Guerra Santa-, me hace pensar en algunos líderes de la política mundial, sobre todo en tiempos de la Guerra Fría, quienes una vez caídos en desgracia, fueron borrados sin más de las fotos oficiales mucho antes de que existiera el photoshop. También en aquella alucinante frase atribuida a Hermann Göring, lugarteniente de Hitler: “Cuando escucho la palabra cultura, saco mi pistola Browning”.

Más que empezar desde foja cero, con el acostumbrado adanismo que caracteriza a nuestros políticos, creo que ello se debe al temor de que la expresión individual se destaque frente a la inexpresividad y al mutismo propio del accionar público, el cual busca, por mezquinas y calculadas razones, no solo homogeneizar todos los aspectos de la vida cotidiana, sino también aniquilar cualquier intento que hagan los gobernados para darles un matiz, un color diferente a sus respectivas existencias.

Borrar murales entre gallos y medianoche es un acto tan inútil como revelador. Es como si se tratara de eliminar de nuestras mentes el graffito que Jonás bien podría haber escrito en el interior de la ballena bíblica: “Jonás estuvo aquí”, es decir, negar de un brochazo el hecho de que en un lugar determinado nunca estuvo quien siempre estuvo ahí, lo que resulta absurdo porque ese hecho -real o mítico- es de dominio público y siempre lo será.

Pero, pensándolo bien, esto último puede sonar demasiado optimista, pues quién nos garantiza que el censurador no termine prevaleciendo, ayudado por un enorme aparato destructor de toda conciencia crítica, como de hecho lo son la tevé basura, los diarios chicha y tantos otros subproductos de esta civilización del espectáculo que a diario padecemos y que no tienen cuándo acabar. Dicho esto, me pregunto qué diferencia esencial hay entre eliminar el arte mural, y por extensión, la cultura en todas sus manifestaciones, y la demolición de los Budas de Afganistán o de Nimrud y Hatra, cunas de la civilización (Irak), por parte de los fundamentalistas del Estado Islámico.

Aunque por suerte nunca tan violenta como en esos países asiáticos, la aplanadora del que tiene el poder en países como el nuestro arrasa con todo lo que le parezca diferente y desentone con la uniformidad de mentes, conductas y expresiones que se propone forjar, algo que por cierto nunca sucedería en una sociedad que se precie de justa, inclusiva y solidaria. El fundamentalismo, cualquiera sea su calibre, ama la tábula rasa, sospecha de los que dudan, aniquila de plano cualquier tipo de diferencia y, ni que se diga, disensión.

Ahora bien, soy un convencido de que, por lo menos en lo que concierne a la cultura, esta, para existir y perdurar, no requiere necesariamente del Estado ni de gestores, pues es inherente a todo quehacer humano, sin importar la raza, sexo, lengua o condición social. La prueba de ello es que, en el caso del Perú, esta sobrevive no obstante la absoluta pasividad y falta de visión del Ministerio de Cultura y la nula preparación de muchos de los que fungen de gestores culturales. Pero lo que no se puede permitir es que sean justamente las instituciones y los organismos públicos los que atenten activa y cínicamente contra la expresión de los millones de personas que sí tienen algo que decirle al mundo. Hay, pues, que quitarles la Browning.