domingo, 31 de mayo de 2015

Dante y el mejor poema brasileño de todos los tiempos




A propósito de los 750 años del nacimiento de Dante, desempolvando viejas traducciones, me doy con esta que hice, en el lejano 1989, de un poema del brasileño Carlos Drummond de Andrade y que este escribió pensando en la Divina comedia. Hoy me encuentro con que un  grupo de grandes poetas y artistas de Brasil consideró este texto como el mejor poema de todos los tiempos de ese país. ¡Buena forma de celebrar a Dante, al mismo Drummond y a la Poesía. (RSB)


La máquina del mundo

Y como recorriese vagamente
un camino de Minas, pedregoso,
y al atardecer una ronca campana

se mezclase con el ruido de mis zapatos
que era pausado y seco, y aves se cerniesen
en el plúmbeo cielo y sus formas negras

lentamente fuese diluyendo
en la oscuridad mayor, venida de los montes
y de mi propio ser desengañado,

la máquina del mundo se entreabrió
para quien rompiéndola ya se esquivaba
y solo de haberlo pensado se dolía.

Abrióse majestuosa y circunspecta,
sin emitir sonido que fuera impuro
ni resplandor mayor que lo tolerable

por las pupilas gastadas en la inspección
continua y dolorosa del desierto,
y por la mente exhausta de mentar

toda una realidad que trasciende
la propia imagen suya dibujada
en la faz del misterio, en los abismos.

Se abrió en calma pura e incitando
a cuantos sentidos e intuiciones quedaban
a quien habiéndolos usado ya los perdiera

y ni desearía recobrarlos,
si en vano y para siempre repetimos
los mismos sin rumbo tristes periplos,

invitándolos a todos, en cohorte,
a aplicarse sobre el pasto inédito
de la naturaleza mítica de las cosas,

así me dijo, no obstante voz alguna
o soplo o eco o simple percusión
declarase que alguien, en la montaña,

a otro alguien, nocturno y miserable,
en coloquio se estaba dirigiendo:
“Lo que buscaste en ti o fuera de

tu ser restricto y nunca se mostró,
aun fingiendo darse o rindiéndose,
y empero a cada instante retrayéndose,

mira, observa, ausculta: esa riqueza
que sobra a toda perla, esa ciencia
sublime y formidable, mas hermética,

esa total explicación de la vida,
ese nexo primero y singular,
que ya no concibes, pues tan esquivo

se reveló ante la búsqueda ardiente
en que te consumiste… ve, contempla.
abre tu pecho para agasajarlo.”

Los más soberbios puentes y edificios,
lo que en los talleres se elabora,
lo que pensado fue y pronto alcanza

distancia superior al pensamiento,
los recursos de la tierra dominados,
y las pasiones, impulsos y tormentos

y todo lo que define al ser terrestre
o se prolonga hasta en los animales
y llega a las plantas para abrevar

en el sueño rencoroso de los minerales,
da vuelta al mundo y vuelve a hundirse
en el extraño orden geométrico de todo,

y el absurdo original y sus enigmas,
sus verdades más altas que todos
los monumentos erigidos a la verdad;

y la memoria de los dioses, y el solemne
sentimiento de muerte, que florece
en el tallo de la existencia más gloriosa,

todo se presentó en ese instante
y me llamó a su reino augusto,
el final sometido a la visión humana.

Pero como yo me resistiese en responder
a llamado tan maravilloso,
pues la fe había declinado, y aun el ansia,

la esperanza más mínima –ese anhelo
de ver desvanecida la tiniebla espesa
que entre los rayos de sol aún se filtra,

como difuntas creencias convocadas
rauda y vibrantemente no se produjesen
para teñir de nuevo la neutra faz

que voy por los caminos demostrando,
y como si otro ser, ya no aquel
habitante de mí hace tantos años,

pasara a controlar mi voluntad
que, ya en sí voluble, se cerraba
semejante a esas flores reticentes

en sí mismas abiertas y cerradas,
como si un don tardío ya no fuese
apetecible, más bien despreciable,

bajé los ojos, incurioso, laxo.
desdeñando tomar la cosa ofrecida
que se abría gratuita a mi ingenio.

La tiniebla más densa había ya caído
sobre el camino de Minas, pedregoso,
y la máquina del mundo, rechazada,

se fue poco a poco rehaciendo,
mientras que yo, evaluando lo perdido,
seguía vagaroso, sin hacer nada.

(Traducción del portugués de Renato Sandoval Bacigalupo. Tomado de Poemas, de Carlos Drummond de Andrade. Lima: Embajada de Brasil en el Perú, 1989, pp. 68-75).



Carlos Drummond de Andrade (1902-1987)


A máquina do mundo

E como eu palmilhasse vagamente
uma estrada de Minas, pedregosa,
e no fecho da tarde um sino rouco

se misturasse ao som de meus sapatos
que era pausado e seco; e aves pairassem
no céu de chumbo, e suas formas pretas

lentamente se fossem diluindo
na escuridão maior, vinda dos montes
e de meu próprio ser desenganado,

a máquina do mundo se entreabriu
para quem de a romper já se esquivava
e só de o ter pensado se carpia.

Abriu-se majestosa e circunspecta,
sem emitir um som que fosse impuro
nem um clarão maior que o tolerável

pelas pupilas gastas na inspeção
contínua e dolorosa do deserto,
e pela mente exausta de mentar

toda uma realidade que transcende
a própria imagem sua debuxada
no rosto do mistério, nos abismos.

Abriu-se em calma pura, e convidando
quantos sentidos e intuições restavam
a quem de os ter usado os já perdera

e nem desejaria recobrá-los,
se em vão e para sempre repetimos
os mesmos sem roteiro tristes périplos,

convidando-os a todos, em coorte,
a se aplicarem sobre o pasto inédito
da natureza mítica das coisas,

assim me disse, embora voz alguma
ou sopro ou eco ou simples percussão
atestasse que alguém, sobre a montanha,

a outro alguém, noturno e miserável,
em colóquio se estava dirigindo:
"O que procuraste em ti ou fora de

teu ser restrito e nunca se mostrou,
mesmo afetando dar-se ou se rendendo,
e a cada instante mais se retraindo,

olha, repara, ausculta: essa riqueza
sobrante a toda pérola, essa ciência
sublime e formidável, mas hermética,

essa total explicação da vida,
esse nexo primeiro e singular,
que nem concebes mais, pois tão esquivo

se revelou ante a pesquisa ardente
em que te consumiste... vê, contempla,
abre teu peito para agasalhá-lo.”

As mais soberbas pontes e edifícios,
o que nas oficinas se elabora,
o que pensado foi e logo atinge

distância superior ao pensamento,
os recursos da terra dominados,
e as paixões e os impulsos e os tormentos

e tudo que define o ser terrestre
ou se prolonga até nos animais
e chega às plantas para se embeber

no sono rancoroso dos minérios,
dá volta ao mundo e torna a se engolfar,
na estranha ordem geométrica de tudo,

e o absurdo original e seus enigmas,
suas verdades altas mais que todos
monumentos erguidos à verdade:

e a memória dos deuses, e o solene
sentimento de morte, que floresce
no caule da existência mais gloriosa,

tudo se apresentou nesse relance
e me chamou para seu reino augusto,
afinal submetido à vista humana.

Mas, como eu relutasse em responder
a tal apelo assim maravilhoso,
pois a fé se abrandara, e mesmo o anseio,

a esperança mais mínima — esse anelo
de ver desvanecida a treva espessa
que entre os raios do sol inda se filtra;

como defuntas crenças convocadas
presto e fremente não se produzissem
a de novo tingir a neutra face

que vou pelos caminhos demonstrando,
e como se outro ser, não mais aquele
habitante de mim há tantos anos,

passasse a comandar minha vontade
que, já de si volúvel, se cerrava
semelhante a essas flores reticentes

em si mesmas abertas e fechadas;
como se um dom tardio já não fora
apetecível, antes despiciendo,

baixei os olhos, incurioso, lasso,
desdenhando colher a coisa oferta
que se abria gratuita a meu engenho.

A treva mais estrita já pousara
sobre a estrada de Minas, pedregosa,
e a máquina do mundo, repelida,

se foi miudamente recompondo,
enquanto eu, avaliando o que perdera,
seguia vagaroso, de mãos pensas.


Este poema foi escolhido como o melhor poema brasileiro de todos os tempos por um grupo significativo de escritores e críticos, a pedido do caderno “Mais” (edição de 02-01-2000), publicado aos domingos pelo jornal Folha de São Paulo. Publicado originalmente no livro Claro enigma, o texto acima foi extraído do livro Nova reunião, José Olympio Editora – Rio de Janeiro, 1985, pág. 300.



Otros poemas del brasileño 
Fernando Fiorese





Retratos sin fecha

Podía retocarlo
como el verde de esta tarde,
como el verbo de este lápiz,
como el viento en la ventana.

Aquí el término del linaje:
monstruo o mariposa
arrastrando nuestro cadáver.

hay un rictus
oculto en esta catástrofe.

El rostro acoge una filiación incierta.


Pequeño libro de linajes

Ya no sé conducir distancias.
Imposible el horizonte
como gaveta vacía.

Si las cosas se enemistan,
las cercas me acogen.
Me quedo fuera hasta aludir al tejado.


Arte poética

por qué de todos los libros conozco
solo el silencio
por qué el número no calcula
la edad que teníamos
cuando el miedo llegó
por qué el espejo ofrece su reverso
por qué inmolamos la infancia en la palabra

la palabra
que nada genera
ni se destruye



Amelia, como Gradiva

Qué bellos los pies
de la joven pérdida en la penumbra.

Qué ásperos los espíritus
bajo el sol del mediodía.

Qué frágiles la mariposa,
el lagarto, la rosa.

¿Cuánto demora
desmontar un fantasma?


Espejo

Según Clarice Lispector, “no existe la palabra espejo – solo espejos”. Serían todos idénticos, a no ser por el geranio que crece en algunos.

Cuando están en la sala, son gentiles, protocolares. Hasta distantes, si bien atentos. Buscan indicios entre los muebles.
En el cuarto, se vuelven asesinos suaves. Sorprenden a sus víctimas disfrazados de amantes o libros de cabecera.
Los más peligrosos, sin embargo, no se dejan ver.

Criados en cautiverio, pueden ser domesticados. Entonces se comportan como cualquier niño, salvo por un don para atravesar paredes y prever la muerte de personas de la casa.


***

EL SILENCIO era antes,
cuando cada palabra
inauguraba un espanto
y la carne
en verbos se desvelaba,
tocando todo lo que nacía
fuera música caracol
piedra mar o vendaval.
De bruces sobre la nada,
canté las encarnaciones del fuego,
el diluvio de las cosas deseadas.
Sí,
            el silencio era antes,
y transformó mi sed
en un río de palabras.

***

LA MEMORIA era antes.
Entre las minucias del suelo,
el tiempo excavaba
las entrañas de Dios.
-Todo es sagrado.
Después el destierro.
Al margen de las cosas
me tiendo sobre la niebla,
la niebla que abraza al verbo.


Ex-voto

La casa sitiada por la lluvia

perros devoran piedras nubes plantas
el oratorio consumido por relámpagos
dioses enterrándose en el patio

ninguna devoción.


Mañana

En la claridad del patio
nada se mueve.

solo el mármol de las columnas
se bate con el viento.

todo lo solo preanuncia la caída
la palabra que hienda la mañana.

emigrado de la sombra
me entrego al desgaste del viento.

ah el azul
el azul me desampara.


En el desierto

venga el desierto
y el álgebra de la nube
desmantela los signos
que me traducen
cuando los ojos yerran
entre raspones
y el nómade olvida
el camino donde
y cuanto consume
el mar que busca


(Traducción del portugués de Renato Sandoval Bacigalupo. Poemas tomados de Il corpo disonante. Cinque poeti brasiliani contemporanei. A cura de Prisca Agustoni (testo a fronte portoghese-italiano). Lugano: Alla chiara fonte, 2008, pp. 36-48)


Fernando Fiorese

Nació en Pirapetinga, Minas Gerais (Brasil) en 1963. Poeta, narrador y ensayista, se graduó en Comunicación Social por la Universidad de Juiz de Fora, y se doctoró en Semiología por la Universidad Federal de Río de Janeiro. Todos su libros de poesía han sido reunidos en el volumen Corpo portátil (2002), luego del cual publicó Dicionário mínimo (2002) y otros más.


miércoles, 27 de mayo de 2015

Un poema visionario 
 de Gösta Ågren
(Finlandia, 1936)






El protagonista

Solo alcanzarás
tu objetivo si te diriges
a otro horizonte distinto
del futuro y despiertas
su paisaje latente. Ahí
el agresor es detenido
por su propio susurro
mientras la noche tiende paños
de sangre sobre el cielo
hacia la oscuridad. Ahí
aguarda una mesa
bajo el ocaso,
un papel quieto
y vacío como una mente serena,
y un lapicero
también sin palabras. Ahí,
en esa arena ilesa,
escribes
huellas. Predestinada
e ineluctable es

tu libertad.

De: Bortom Nostradamus (Más allá de Nostradamus), 2000.

( Traducción del sueco de Renato Sandoval Bacigalupo)
Un poema del danés Niels Frank 


Un poema para los malos poetas, (aunque también para los que se creen buenos) (RSB)






Retrato con una pizca de verdad

Él es un mal poeta: no sabe leerse a sí mismo; está ciegamente enamorado de sus propios poemas. Se siente agradecido ante la menor señal de que también ellos están enamorados de él.

Él es un mal poeta: todos sus poemas confirman hasta el extremo las expectativas que ha puesto en ellos.

Él es un mal poeta: la poesía no ha llegado a serle comprensible, conceptual; no tiene frialdad ni cinismo. Es miope.

Él es un mal poeta: es pedante con las palabras, las acomoda, las peina, para que ninguna se le erice.

Él es un mal poeta: todos sus poemas son solicitudes para alcanzar la inmortalidad instantánea.


(Traducción del danés de Thomas Boberg y RSB)

lunes, 25 de mayo de 2015

El Fiplima se muda a Puno






Bajo el fórnix (arco de entrada) de la iglesia San Juan de Letrán (1567), en Juli (Puno, Perú). Parece que pronto el Fiplima -renovado- se trasladará a Puno. Ya no hay nada que se pueda volver a hacer en Lima con su impacto y magnitud. La poesía es para todos, no solo para la Academia y sus amigos. Les recuerdo, de paso, las demás cosas que significa "fórnix". Verlo también en blog Tenor de Brumas(tenordebrumas.blogspot.com) (RSB)

"Fórnix es un vocablo de origen latino que significa pórtico, paso cubierto, puerta abovedada, arco triunfal o, por extensión, cualquier estructura arciforme, sea arquitectónica o anatómica. Ejemplo de lo primero es el fórnix romano de Constantino, vencedor en Majencio, adornado con bajorrelieves e inscripciones laudatorias; y de lo segundo aquella estructura fibrosa y triangular situada debajo del cuerpo calloso del cerebro y que con el hipocampo y el hipotálamo forma parte del sistema límbico, asociado este a las emociones y a la homeostasis [léase aquí poesía expresando su propia verdad y en busca del (des)equilibrio]. De otro lado, de fórnix se deriva “fornicar”, puesto que, según se cuenta, las prostitutas latinas atendían a sus ávidos clientes bajo los arcos del coliseo romano, de ahí que el término signifique además “burdel”. Por último, Fórnax era la diosa de los hornos, donde se cocía el pan, la arcilla y, acaso también, la poesía. (RSB)


¡Ya sale el número 14 de la revista!

domingo, 24 de mayo de 2015

Últimos aforismos de Mário Quintana
(1906-1994)


"Ellos, pajarán; yo, pajarito"


IGUALDAD RELATIVA
¿Democracia? Es dar, a todos, el mismo punto de partida.
En cuanto al punto de llegada, eso depende de cada uno.

*
Librar al pueblo de los demagogos, sí.
¿Pero cómo librar a Dios de los teogogos?

*
EL CASTIGO SUPREMO
A Baudelaire, ese adulador de Satanás,
Dios, por venganza, lo mandó al cielo.

*
PAPA NOEL
Agente comercial de Nuestro Señor.

*
TRANQUILIDAD
Era un país tan feliz que jamás aparecía
en los noticieros internacionales.

*
LA PAREJA PERFECTA
La poesía es un acto de posesión. Por eso es que los poetas hacen poesía en la cama.

*
DE LA PEREZA
La pereza es la madre del progreso. Si el hombre no hubiese tenido pereza de caminar, no habría inventado la rueda.

*
DÍA DE MÉDICO
El gran sueño de los médicos es hacer que los clientes mueran con salud.

*
LOS SILENCIOS
No es posible la amistad cuando dos silencios no armonizan.

*
TIEMPOS FELICES
Tiempos felices aquellos tiempos de guerra cuando la gente pensaba que todo iría a mejorar después.

*
SALAS DE ESPERA
Oh, el silencio de las salas de espera
en donde esos pobres paraguas se escurren lentamente.

*
ESCUELAS POÉTICAS
Pertenecer a una escuela poética es lo mismo que ser condenado a cadena perpetua.

*
JAPONERÍAS
La ventaja de las japonesas es que, cuando se vuelven madres, siguen jugando a las muñecas.

*
LAS COSAS DE ESTE MUNDO
“Apártese de las cosas de este mundo”, díjole el cura en la hora extrema. Él, entonces, pasó al otro lado.

*
MUSEO
La Victoria de Samotracia: viento petrificado.

*
ARTE POÉTICA
Los poetas que dicen todo no dicen nada: hacen informes.

*
INCORREGIBLE
El fantasma es un exhibicionista póstumo.

*
La imaginación es la memoria que enloqueció.

*
CONFUSIÓN
Era un poeta tan distraído que se fue a su casa para hacer un haiku y se hizo un hara-kiri.



(Traducción del portugués de Renato Sandoval Bacigalupo)