viernes, 12 de febrero de 2016

Direcciones equívocas en Nicaragua





Aquí paro en el Hotel XXX. Dirección: sin nombre de calle ni de número, en el km 4.5 en dirección a Masaya, rumbo arriba, a la altura del Tip Top, a la derecha, cincuenta varas, en frente del restaurante italiano Casa Mía, vereda de cara al Sur, a cincuenta varas más del árbol de ¿jacarandá?, y antes del Café de los Poetas. No hay forma de extraviarse, después de todos modos. Ver el enlace al respecto y foto del la escultura (sic) de Augusto Sandino frente al laguitoTiscapa.  


https://vianica.com/sp/nicaragua/informacion-practica/14-direcciones.html

miércoles, 10 de febrero de 2016



 Para 
Carlos Oquendo de Amat



 


"Oquendo del lago y su
moú Abel tel ven Abel en el té sinfónico y a la vez tan perplejo
en su decir de plata, perú Caín mel ten Caín en la fe, llora
una pena hitita y esta se acopia en su jofaina de plata. Tan redondo
el número y tan ajeno, en su rojura la ira de antaño se abate
y apacienta, no hay señal de glorias ni de entusiasmos nunca habidos, solo
una piedra envuelta para regalo y en su centro esa furia pétrea
que a todos nos maldice. Amor, amor el de la primavera marina
donde el agua era un aroma de luz extendiéndose por las colinas, hierro
el viento con su inclemencia tormentosa, mientras el cauce
de las canas relucía como nunca su hartazgo y estupor."


(RSB)

jueves, 4 de febrero de 2016

Nueva admiración








Entre las personalidades del mundo, hasta hace poco el único que yo conocía en persona y admiraba hasta el extremo era el viajero y científico noruego Thor Heyerdahl (el del Kontiki, por ejemplo), hasta que encontré al holandés Cees Nooteboom, cuya intensa y deslumbrante vida errabunda así como su alucinante escritura me ha ratificado la persistencia en la vida, el amor, el viaje y la aventura. ¿Por que será que ambos me parecen lo máximo? Una vez más, la vida es moverse; la muerte, detenerse. ¡Ah, y Cees estará en el III Fiplima (13-16 de abril)!

lunes, 1 de febrero de 2016

Retorno al placer



 

Nada más grande que reencontrarme con las sagas islandesas medievales, tantas veces recorridas y admiradas. Ahora una absoluta primicia, ¡y en español!: Sagas cortas islandesas (Madrid: Alianza Editorial, 2015, 568 pp.), traducido del islandés antiguo de Luis Lerate de Castro. ¡Esa Scherezade existe! (RSB)