miércoles, 9 de agosto de 2017

Reposo



El hierro aún duerme en los entresijos de una ira, de esas que rememoran el cuervo niño, las olas de sangre bajo un mar impoluto, una vaga manera de ser hálito expulsado a quemarropa contra el aire surgido de otro mar, de otro infierno o simplemente de una palmada amable acribillada en pleno vuelo. (RSB)