domingo, 8 de octubre de 2017






 Respuesta al artículo sobre el FIPLIMA
escrito en Limagrís por Percy Víchez





Estimado Percy, tú, como es usual, tan ponderado y claro como siempre. Ese estilo contribuye a que lo que dices sea justo, exacto o necesario; el único punto es que no estás enterado del origen, la misión, la visión y la acción del Fiplima; tampoco sabes sobre las calumnias de las personas que iniciaron esta campaña. Voy a ser breve para no cansar a los posibles lectores a tu largo análisis.


Primero: yo sí hice mis "descargos" cuando ellos me denunciaron a través de Caretas con gran despliegue, solo que mis palabras no fueron a la edición impresa sino en la virtual, que nadie lee. Luego mandé una carta contundente y aclaratoria a Zileri para que la ponga en la sección de "Nos escriben", pero tampoco la pusieron, y eso que para ello acordé esa misiva con el propio director de la revista. Al final, en vez de publicarla, solo apareció mi foto alrededor de otras dos cartas, de otras personas y de otros temas, con títulos donde figuraban las palabras "corrupción intelectual", lo que "subliminalmente" salpicaban de mala manera en mi persona. ¿Estás al tanto de ese intento mío de dar muestras de transparencia de mi parte? Me parece que no. Por cierto, nadie se me ha acercado a dar mi punto de mi vista y así sigue hasta ahora.

¿Y por qué no demandé inmediatamente a eso tipos? Fácil: no tengo dinero para abogados, no tengo amigos en la prensa, no tengo salud (¡ah, ya me dirán que me vuelvo a victimizar!) y, sobre todo, tenía que concentrarme y dar todo para sacar adelante al festival. Pero no te preocupes, ahora que ya estoy más libre, mi siguiente paso es denunciar penalmente a esos tipos (ni siquiera puedo mencionar sus nombres), pues a diferencia de ellos, yo sí ya tengo muchas pruebas de calumnia y difamación contra mí. Si ellos hubieran tenido pruebas concretas, habrían podído y debido denunciarme legalmente. Lo que lamento es que a la gente le gusta el circo y, además, es claro que por ejemplo el síndrome Lava Jato y las acusaciones al desgaire pululan de ida y vuelta. ¡Qué desperdicio de energía tiempo, dinero y, en particular, vergüenza de llevar ese tipo de miserias al campo poético, que no al de la Poesía, felizmente!

Sobre el supuesto elitismo del FIPLIMA, ¿sabes que en ediciones anteriores estuvimos precisamente en Lurigancho, Villa María del Triunfo, Callao, en colegios nacionales y privados, y este año en una cárcel de mujeres (Virgen de Fátima de Chorrillos, con apoyo del Comité Internacional de la Cruz Roja)? Si esta vez no pudimos alcanzar a los 43 distritos de Lima, como yo quería, era por falta absoluta de equipo (somos solo cinco personas, todas pobres) y carencia de presupuesto para transportes a los conos, el principal objetivo del festival. ¿Sabes tú y todos los demás que para que completáramos el mínimo necesario de ese presupuesto tuve que pedir un préstamo de 48 mil soles a un banco, lo que significa es que ahora estoy endeudado por 48 meses y, por falta de trabajo, no sé cómo me las arreglaré para cumplir. Y todo esto para que el festival no se hundiera, mientras me atacaban despiadadamente de un sector de poetas. Si deseas, te puedo mandar el papel del préstamo agiotista con ese banco.

De otro lado, en el festival no solo ha habido música extranjera, de altísima calidad, claro; también han estado Frágil, La Sarita, Daniel F, los maestros andinos Jaime Guardia, Máximo Damián, Ríber Oré, música amazónica, coros nacionales y el gran cantautor de 82 años Manuel Jiménez, quien hasta ahora nadie aprecia y reconoce. ¿Sabías eso?

¿Y, por casualidad, sabías, que para la difusión del Fiplima mandamos a los medios supuestamente principales notas de prensa, materiales audiovisuales, datos de los poetas, etc.), y prácticamente ninguno dio cuenta del evento? ¿No sabes que hubo realmente una campaña de silenciamiento y, por extensión, de boicot del festival? ¿Sabes que actualmente que los que ahora están en gran parte de las secciones culturales de los medios son amigos de los tipos de arriba o que simplemente yo no les caigo bien porque las pocas veces que me han dado tribuna yo siempre he dicho cosas que a ellos les incomodaba ya que esperaban que mis opiniones fueran políticamente correctas?

Percy, como ves, hay cosas que ignoras del Fiplima. Como sea, gracias por tu largo comentario, que sin embargo ha hecho hincapié una y otra vez en el tema de las acusaciones; pero, aparte de las razones que he dicho antes para no demandar hasta ahora, pasa que eso hace daño a todo el mundo, destruye aún más a lo poco que queda de dignidad institucional en el Perú y también porque, en lo particular, no creo en los poderes del Estado, incluido por supuesto en el judicial; ¿o estoy equivocado? ¿Piensas tú lo mismo sobre esto último? 

Y muchas gracias por los consejos y lineamientos que propones para un futuro festival, pero al menos YO no voy a hacer otro, al menos en el Perú. Que lo hagan los tipos esos de arriba, los honestos, los inteligentes, los bondadosos, los fraternos, los luchadores, los imprescindibles brechtianos. Yo soy muy malo, soy un infame, soy un mediocre, un acosador (así dicen algunas). El Perú no me merece en lo absoluto.

Cordialmente,
Renato Sandoval Bacigalupo


P.S. Para posibles respuestas atendibles, mañana ya no cerraré mi Facebook, como había planeado si no el miércoles 11. Sin embargo, ya no tengo ganas de seguir con esto. Que los demás se peleen entre sí, como sucedía en las cantinas del Far West hollywoodense.

sábado, 7 de octubre de 2017

Declaración de Renato Sandoval Bacigalupo,
director del FIPLIMA


AL FIN YA SÉ. Como decía el sabio budista Leonard Cohen, luego del IV FIPLIMA, ahora ya sé dónde estoy y con quiénes cuando veo que al frente están los falsos amigos, los buenos amigos pero cobardes, los hipócritas, los que padecen de envidia y odio (¿pero de qué y por qué?), los trepadores, los mediocres que solo existen si están secundados por amigotes o grupos que no hacen más que vociferar o hablar por lo bajo, los que no quieren meterse en líos, los oportunistas, los que no quieren arriesgarse a perder su buen sueldo por simplemente no hacer nada, los que nunca se me acercaron a saber cuál era mi versión (incluyo esto a los periodistas supuestamente acuciosos en busca de establecer algo que se acerque a la verdad y que, en el mejor de los casos, silenciaron o se mofaron del FIPLIMA para boicotearlo), y un largo etcétera. Pero, sobre todo, cuando veo que al frente están los traidores, lo que significa que en un principio estaban en este lado, donde todo era, es y será idealismo, lucha por el bienestar social, la esperanza de promover la paz y la armonía en este país, que sigue cayéndose a pedazos. La perfidia es el peor de las miserias morales, más aún si se incuba en cierto sector de "poetas" que corrompe a sus incautos pares, hasta producir una irreversible metástasis en el mundo poético, en donde se supone debe prevalecer el amor, la solidaridad, el respeto y la fraternidad. Por ser lo más indigno es que el insuperable Dante colocó en el último círculo del infierno a los felones, quienes, por un sinfín de calumnias y difamaciones, fue desterrado de su querida tierra para buscar un lugar más tolerable donde pudiera escribir su inmarcesible "Divina Comedia". Como vislumbro, a manera de kharma, lo que le espera al traidor es ser traicionado por sus socios de turno. Puede ser que se lo merezca, pero, de mi parte, solo espero que en esta vida recapaciten y vuelvan por la senda de la tranquilidad y el saludable silencio. Y si digo esto es porque "Todo lo imaginable es posible". (RSB)