lunes, 20 de noviembre de 2017

Cabeza sorda

En ruso ‘sordera’ se dice ‘glujote’; y, así leo en un diccionario, en armenio ‘cabeza’ se dice ‘gluj’; ambas palabras, según N.Y. Marr, tendrían la misma raíz, cuya historia desde una perspectiva jafética de ese modo la refiere Mandelstam es como sigue: “Ver y oír y comprender: todos estos significados se fundían al principio de los tiempos en un solo haz semántico. En los estudios más lejanos del habla no existían conceptos, solo orientaciones, miedos y deseos, solo necesidades y temores. El concepto ‘cabeza’ fue modelado por decenas de miles de años a partir de un haz de nebulosidades, y la sordera se fue convirtiendo en un símbolo”. Ante tal hipótesis y por si la intuición de Marr no estaba errada, ahora prefiero entender que mis sempiternas migrañas se deben no tanto a que por momentos creo estar vol- viéndome sordo, sino más bien porque poco a poco ya no quiero ver, oír ni entender las barbaridades que suceden en mi entorno.

De Atajos a la nada. (Opiniones y versiones). Lima: Nido de Cuervos, 2017, 296 pp.)

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