viernes, 24 de noviembre de 2017

¿Quién lo sabe?



Mi perro Nicolás me mira, ¿angustiadamente?, cuando le hablo. Creo percatarme de ello y entonces yo me angustio: no si está así porque no me entiende en lo absoluto o porque que nadie como Nicolás sabe de mi fragilidad, cobardía y completa dependencia de él.

De Atajos a la nada. (Opiniones y versiones). Lima: Nido de Cuervos, 2017, 296 pp.)


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