miércoles, 29 de noviembre de 2017

Último poema de Rilke
(1875-1926)



A pocos días de su último tránsito (29 de diciembre), Rilke, agobiado por los dolores y fiebres que la leucemia a la postre lo doblegaron, alcanzó a escribir este último poema en su diario. Aparte de una versión en español debida a Antonio Pau (Vida de RMR, Trotta, Madrid, 2012), comparto ahora la mía con ustedes. (RSB)


VEN, TÚ

Ven, tú, el último a quien reconozco,
dolor sin remedio urdido en el cuerpo:
así como ardía mi espíritu, mira, en ti
ardo; la leña se ha resistido tanto
a aceptar las llamas que avivas,
pero ahora te nutro y en ti ardo.
Mi sosiego se hace en tu ira
una infernal ira que no es de aquí.
Ya puro, sin planes para el futuro
asciendo a la turbada hoguera del dolor,
muy seguro de que en ninguna parte hay futuro
para mi corazón, donde calla lo reunido.
¿Soy aún quien ahí irreconocible arde?
No capturo recuerdos.
oh, vida, vida: estar afuera.
Y yo en llamas. Nadie me conoce.
                                    
                                                 (Diciembre, 1926)

(Traducción del alemán de Renato Sandoval Bacigalupo)

KOMM DU
Komm du, du letzter, den ich anerkenne,
heilloser Schmerz im leiblichen Geweb:
wie ich im Geiste brannte, sieh, ich brenne
in dir; das Holz hat lange widerstrebt,
der Flamme, die du loderst, zuzustimmen,
nun aber nähr´ ich dich und brenn in dir.
Mein hiesig Mildsein wird in deinem Grimmen
ein Grimm der Hölle nicht von hier.
Ganz rein, ganz planlos frei von Zukunft stieg
ich auf des Leidens wirren Scheiterhaufen,
so sicher nirgend Künftiges zu kaufen
um dieses Herz, darin der Vorrat schwieg.
Bin ich es noch, der da unkenntlich brennt?
Erinnerungen reiß ich nicht herein.
O Leben, Leben: Draußensein.
Und ich in Lohe. Niemand der mich kennt.
 
                                                        (Dezember, 2016)

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