jueves, 1 de febrero de 2018

Dos poemas de Rilke a su dios

Dos poemas más, casi inhallables en español, del libro de Rilke (El libro de las horas. Libro primero: El libro de la vida monástica. Son tres libros, en total). De próxima aparición en Lima, Perú. Rilke lo publicó en 1898, a los 24 años, luego de su primer viaje a la Rusia de Tolstoi. Verlos también en tenordebrumas blogspot.pe (Imagen: "La catedral" de Auguste Rodin, maestro de este poeta. (RSB)


No puedo creer que la pequeña muerte
a quien a diario vemos por encima del hombro,
siga siéndonos inquietud y apremio.

No puedo creer que en serio nos amenace;
aún vivo, tengo tiempo para construir,
mi sangre dura más roja que las rosas.

Mi sentido es más hondo que el agudo juego
con nuestro miedo en que ella se complace.
Soy el mundo
de donde cayó, errado.

Como ella,
los monjes circulan umbríos;
se teme su retorno
y no se sabe: ¿es cada vez la misma,
son dos, son diez, son mil o más?
Solo se sabe de esta mano amarilla y extraña
que se extiende tan desnuda y próxima –
ahí ahí:
como si surgiera del propio vestido.


*

¿Qué harás, Dios, cuando yo muera?
Soy tu vasija (¿y si me quiebro?)
Soy tu bebida (¿y si se arruina?)
Soy tu vestido y tu oficio;
conmigo pierdes tu sentido.

Luego de mí no tienes casa donde
te saluden palabras próximas y cálidas.
De tus cansados pies cae la sandalia
de terciopelo, que soy yo.

Tu gran manto te abandona.
Tu mirada que recibo en mi rostro,
caliente como almohada,
ha de volver, ha de buscarme largo tiempo
y el ocaso ha de acostarse
en el seno de extrañas piedras.

¿Qué harás tú, Dios? Tengo miedo.


(Trad. de RSB))

No hay comentarios:

Publicar un comentario